Iglesia pide acoger al Señor para encontrar el rumbo de la convivencia justa y pacífica

El arzobispo de Santa Cruz monseñor Sergio Gualberti pidió este domingo acoger a Cristo Rey como el único Señor que puede ayudar a la sociedad a encontrar el rumbo hacia una convivencia justa y pacífica en particular en tiempos de dolor y muerte por el Covid-19, de violencia al interior y exterior de la familia, de división y confrontación política y social.

Ante el rey crucificado, toda autoridad y poder son servicio y fuerza del amor, solo con la mirada hacia Jesús en la cruz y con él, mirando a todas las víctimas de la injusticia podremos ser súbitos, no de tiranos que esclavizan, sino de Cristo que nos libera de los pecados y, por tanto, personas espiritualmente libres, dijo el prelado.

En su homilía dominical afirmó que solo el Señor puede pedir la adhesión de todo nuestro ser, nuestra conciencia y nuestra vida. Jesucristo, el rey de la verdad y la vida, es el camino para construir una sociedad sobre los cimientos del bien común, la reconciliación, la justicia y la paz, indicó.

En el Día Nacional de los Laicos y la Jornada Nacional de la Juventud, monseñor Gualberti recordó que el papa Francisco invitó a los jóvenes a no dispersar su fuerza y pasión, a levantarse y convertirse en testigo de Jesucristo ante los demás compañeros y otras personas.

El papa exhorta a levantarse para testimoniar el amor y el respeto que es posible instaurar en las relaciones humanas, en la vida familiar, en el diálogo entre padres e hijos, entre jóvenes y ancianos.

“Levántate y defiende la justicia social, la verdad, la honradez y los derechos humanos; defiende a los perseguidos, a los pobres y los vulnerables, a los que no tienen vos en la sociedad y a los inmigrantes”, dijo al citar uno de los mensajes del Papa para llevar esperanza de libertad a los corazones oprimidos por la tristeza.

Gualberti pidió acoger ese mensaje con apertura de ánimo y no acobardarse de ser testigos alegres y valientes del Rey del universo en la cruz, que entregó su vida para que las personas tengan vida, expresándole gratitud y alabanza por los siglos de los siglos./ERBOL