‘PROYECTO’ DEL TAXI SEGURO

Todos los habitantes y estantes de Tarija sentimos que vivimos en una ciudad menos segura, los casos reportados cada día reflejan una realidad a la que poco a poco nos vamos acomodando/no acostumbrando, aunque las instituciones llamadas por ley para protegernos se ven sobrepasadas por el crimen.

 

En estas épocas de pandemia cuando ya en horas de la tarde/noche las calles se silencian más, el transitar por ellas es un verdadero reto, no sólo nos arriesgamos a que nos roben lo que portamos sino también a ser heridos y victimados, no existen las garantías suficientes porque los amigos de lo ajeno están al acecho para quitarle a los transeúntes carteras, bolsos y celulares, en las tiendas, negocios y comercios también se toman recaudos, aunque siempre están expuestos a ser asaltados.

 

Así como ya es peligroso el caminar por Tarija, también lo es tomar un taxi por la calle, pues no sabemos en manos de quien nos ponemos, las denuncias de agresiones, robos y hasta violaciones, suman y siguen, muchas se dan cuando alguien decide subirse a un vehículo desconocido con el cartel de taxi en el parabrisas, sin saber exactamente quién es el que lo conduce.

 

Toda su gestión, como concejal municipal y seguidamente cuando tuvo lo oportunidad de cristalizarla como alcalde, el renunciante Rodrigo Paz Pereira se la paso hablando de un proyecto que pretendía regular el funcionamiento de este medio de transporte público, teniendo en cuenta una serie de medidas indispensables que le garanticen seguridad a la gente.

 

Lastimosamente, los largos diez años que estuvo como servidor público edil, solo fue discurso para justificar su paso por el Concejo el “proyecto del taxi seguro”, para luego ser propuesta de campaña a la silla edil y terminar siendo solo eso un “proyecto”.

 

Pero tampoco es menos cierto que la tibieza como “autoridad”, se interpusieron frenándolo e impidiendo su implementación, pues la negativa de los conductores a pintar sus vehículos de un mismo color que los distinga del resto del parque automotor, hasta la identificación particular del conductor de manera que quien toma el taxi vea los datos personales de su circunstancial chofer.

 

Esperamos que el alcalde Johnny Torres, pueda retomar esta propuesta porque con el crecimiento demográfico en desarrollo y la compleja situación económica dada por el COVID-19, los taxis independientes se multiplican ya que es una forma de conseguir ingresos.

 

Pero también es necesaria la predisposición del sector del volante para poner sobre la mesa opciones y no posiciones que han demostrado no contribuir para la concreción del proyecto.

 

Con voluntad y trabajo es posible hacerlo, confiamos que las autoridades de turno pondrán toda su capacidad para que este tema deje de ser solo un “proyecto” y asi atacar uno de los frentes que aumentan la inseguridad ciudadana.

 

 

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS