“Hamas eligió acelerar las tensiones, usándolas como pretexto para iniciar esta guerra” con Israel, dijo embajador israelí ante Estados Unidos y la ONU, Gilad Erdan, en una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad sobre Oriente Medio. El diplomático acusó a Hamas de haber “premeditado” el conflicto para “tomar el poder en Cisjordania”.
Mientras Hamas controla Gaza, en Cisjordania gobierna la Autoridad Palestina, liderara por Mahmoud Abbas. A fines de abril, Abbas anunció que aplazaba las que debían ser las primeras elecciones palestinas en 15 años, lo que enfureció al grupo terrorista que controla la Franja. Para Israel, el grupo yihadista reacciona con cohetes sobre al población israelí por la decisión política de la autoridad palestina de cancelar esos comicios.
Desde el 10 de mayo, los grupos armados de Gaza dispararon 3.000 cohetes hacia Israel, superando el ritmo de disparos durante una escalada en 2019 y durante la guerra de 2006 contra el Hezbollah libanés.
En la misma reunión, el ministro palestino de Relaciones Exteriores, Riyad Al-Maliki, denunció la “agresión” de Israel contra el “pueblo” palestino y sus “lugares sagrados”.
“Algunos no quieren usar estas palabras -crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad-, pero saben que es la verdad”, acusó en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad. “¿Cuántos palestinos tendrán que morir antes de que se produzca una condena?”, agregó.
En la apertura del encuentro, el secretario general de la ONU, António Guterres, exigió a israelíes y palestinos que detengan de forma inmediata los combates y vuelvan a la mesa de negociaciones para avanzar hacia la paz. “La lucha debe terminar. Debe detenerse de inmediato. Los cohetes y morteros por un lado y los bombardeos aéreos y de artillería por el otro deben cesar”, dijo.





