Brasil aplaza el censo demográfico de 2021 por falta de recursos

El gobierno brasileño informó este viernes que el censo demográfico que debía ser realizado en 2021 será aplazado porque el presupuesto nacional de este año sancionado el jueves por el presidente Jair Bolsonaro no destina recursos para su realización.

«No hay previsión presupuestaria para el Censo, por lo tanto no se realizará en 2021″, declaró en una rueda de prensa Waldery Rodrigues, secretario especial de Hacienda del Ministerio de Economía.

«Las consecuencias y la gestión para un nuevo Censo serán comunicadas durante este año», agregó, sin dar una nueva fecha.

Inicialmente, los recursos previstos para la realización de la megaencuesta poblacional eran de 2.000 millones de reales (unos $us 360 millones de dólares), pero en la tramitación del proyecto de ley del presupuesto de 2021 el Congreso lo redujo drásticamente, hasta los 71 millones de reales.

Y en el presupuesto nacional sancionado el jueves por Bolsonaro quedó reducido todavía más, a 53 millones de reales.

El censo, una herramienta que retrata la realidad del país y que es vital para el diseño eficiente de políticas públicas, se realiza cada diez años en Brasil, a cargo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). El último fue en 2010. El ahora aplazado debía realizarse en 2020, pero no pudo ejecutarse por la pandemia.

En marzo, el IBGE, que depende del ministerio de Economía, ya había avisado de que el recorte en el Congreso volvía inviable la realización del censo.

«El país necesita las informaciones generadas en el Censo, que son esenciales para subsidiar políticas públicas en varias áreas, especialmente en un contexto de pandemia, donde esos datos son estratégicos para el avance de la vacunación y el planeamiento de la infraestructura en salud», dijo la institución entonces en un comunicado.

Un día después de la aprobación del recorte en el Congreso, la presidenta del IBGE, Susana Cordeiro Guerra, dimitió de su cargo alegando «motivos personales y de familia».

Un «apagón estadístico»-

El aplazamiento del censo demográfico en este país de 212 millones de habitantes desató una avalancha de críticas entre demógrafos y sociólogos por lo que calificaron de «apagón estadístico».

«Estoy particularmente impactado con esa noticia. Es una tragedia inaceptable. La pérdida del censo es la pérdida de la ciudadanía. El planeamiento del país necesita cada 10 años ese detalle minucioso», declaró a la cadena Globonews Roberto Luis Olinto, exdirector del IBGE.

Sin el censo, «el país perdió la posibilidad de conocerse», agregó.

También los políticos opositores al gobierno criticaron la medida.

«Dice mucho sobre el Brasil de Bolsonaro, movido por la desinformación, por el desmonte de las políticas públicas y por la falta de planes para el futuro de Brasil y de los brasileños. Una vez más, Bolsonaro demuestra que solo piensa en sí mismo, no en el futuro del país», escribió en Twitter Alessandro Molon (Partido Socialista Brasileño, líder de la oposición en la Cámara de Diputados)./El Deber

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