Expertos temen que la suspensión a Johnson & Johnson en EEUU genere miedo entre quienes no se han vacunado

La pausa recomendada por el gobierno de Estados Unidos a la vacuna contra el coronavirus de Johnson & Johnson (J & J) debido a un raro efecto secundario se mantendrá al menos una semana más, luego de que un panel de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) decidiera el miércoles que necesita tiempo para evaluar más datos.

Con más de 3,7 millones de vacunas de Johnson & Johnson administradas en las dos semanas y media anteriores a la interrupción del 13 de abril, se espera información adicional sobre el extraño efecto de coagulación de la sangre. Sin embargo, algunos expertos en salud temen que prolongar la pausa pueda hacer más daño que bien.

“Cuando se produce una pausa prolongada que no se resuelve rápidamente, se despierta la preocupación y el miedo de las personas que ya dudan de la vacuna”, afirmó el Dr. Arthur Caplan, profesor de bioética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York (NYU), según el medio estadounidense USA Today.

A los expertos en salud no sólo les preocupa que la gente se vuelva más reticente de aplicarse la vacuna de J & J, sino que temen que eviten por completo todas las vacunas COVID-19 desarrolladas. Las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna autorizadas para su uso en Estados Unidos presentan una tecnología diferente a la de J & J y la de AstraZeneca, que también se ha asociado a coágulos sanguíneos similares en Europa.

“Hay que preocuparse por eso”, dijo el Dr. Ezekiel Emanuel, presidente del departamento de ética médica y política sanitaria de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, de acuerdo a USA Today. “No estoy seguro de que todo el mundo haya distinguido entre las vacunas de ARNm (de Pfizer-BioNTech y Moderna) y las de adenovirus (de J & J y AstraZeneca)”, añadió.

Por el momento, seis mujeres de entre más de 7 millones de personas que han recibido la vacuna de Johnson & Johnson han informado una rara combinación de coágulos sanguíneos y recuentos bajos de plaquetas dos semanas después de la inoculación. Una murió y otra está hospitalizada en estado crítico.

Otro hombre desarrolló la misma afección en un ensayo anterior, y las autoridades sanitarias sostienen que se está investigando un octavo caso en una mujer con síntomas similares, según USA Today.

“La pausa en algún nivel no tiene sentido”, señaló el Dr. Jonathan Baktari, director médico y CEO de e7 Health, una empresa de salud preventiva y bienestar. “El riesgo de la vacuna de J & J es mínimo comparado con el riesgo de morir de COVID si se contrae”, agregó.

Los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos reconocieron que los coágulos de sangre parecen ser poco frecuentes y recomendaron la pausa por “abundancia de precaución” para alertar a los proveedores de atención médica e investigar los casos.

“¿Hemos apretado el gatillo demasiado pronto por tratarse de un acontecimiento tan raro?”, se preguntó el Dr. Anthony Fauci durante una sesión informativa celebrada el martes en la Casa Blanca. “Nuestra FDA es conocida internacionalmente por su capacidad de asegurarse de que tenemos los productos más seguros que existen. Queremos asegurarnos de que la seguridad es lo más importante aquí. Así que no creo que se haya apretado el gatillo demasiado rápido”, indicó.

De todos modos, una pausa envía un mensaje serio a la población, dijo Caplan, que dificulta que algunos estadounidenses no entren en pánico. En lugar de recomendar una pausa, las autoridades sanitarias podrían haber anunciado la investigación y alertado, pero permitir que los individuos decidieran por su cuenta si estaban dispuestos a correr el pequeño riesgo y aplicarse la vacuna de Johnson & Johnson.

“Si (el panel asesor de los CDC) descubre que hay una posibilidad entre un millón de morir por esta vacuna, yo igual la usaría aunque supiera que está asociada a un coágulo de sangre”, aseguró Caplan, en USA Today.

El Dr. Emanuel opinó que la paralización envía un mensaje alarmante no sólo a la población estadounidense, sino también a los países de todo el mundo en los que la vacuna de Johnson y Johnson es la única disponible.

“Estados Unidos puede permitirse una pausa porque tenemos otras vacunas, que están haciendo el 95% del trabajo, pero el mundo no puede permitírselo”, aseguró. “Las vacunas de AstraZeneca y J & J son fundamentales por su facilidad de almacenamiento y su enfoque único”, declaró a USA Today.

Cuanto más dure la pausa, más se podría dañar la percepción pública de las vacunas contra el coronavirus y, en última instancia, obstaculizar los esfuerzos del gobierno para combatir la pandemia, manifestó Caplan.

“Me preocupa mucho que cause un grave daño en el esfuerzo por acercarse a la inmunidad de grupo con las vacunas. No creo que haya quedado claro el mensaje de que se trata de riesgos menores con este asunto de los coágulos de sangre y que lo prudente es seguir vacunando”, finalizó.

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