Emulando las más aterradoras historias de hombres antisociales que asaltan y atemorizan a comerciantes y transeúntes de la zona del mercado Campesino, tres mujeres conocidas como “la Magaly”, “la Zorra” y “la Mery”, se hicieron de fama y ahora son temidas por esta zona comercial.
Ahí las delincuentes “voltean a sus víctimas”, quitándoles sus pertenencias, durante el día cuando éstas realizan las compras, o al caer la noche y la madrugada, cuando algún transeúnte pasa por la zona.
Sin embargo y ante este conocimiento que es “vox populi” muchos se preguntan ¿por qué estas mujeres no son detenidas? “La verdad es que estas delincuentes “cayeron” en anteriores oportunidades a las celdas policiales por haber cometido justamente estos atracos. Empero fueron liberadas debido a la falta de denuncia contra estas personas”, relata uno de los testigos de sus fechorías, quien pidió mantener en reserva su identidad por temor a represalias.
El origen de la falta de denuncias en su contra se debe al temor que sembraron las malhechoras en las vendedoras de la zona del mercado Campesino, pues las amenazaron con cortarles el rostro o con hacerle daño a alguno de los familiares de quien se atreva a denunciarlas. Esto con el apoyo de sus cómplices varones.
Es por esta información se consultó con algunas de las mujeres que venden por estos lugares para conocer un poco más acerca de estas delincuentes y sus historias. Ellas relataron muchos de los atracos cometidos por estas mujeres.
Dos hermanas que venden por la calle Comercio contaron que vieron cómo dos de las antisociales atracaban a una señora que había llegado del campo un día lunes en horas de la madrugada. “Una vez vi a una señora, ella tenía creo plata y le han seguido dos mujeres, le han llevado ahí donde hay un callejón oscurito, ahí por el tobogán, he visto que tenían un cuchillo”, ha mencionado una de ellas.
“Esas señoras se dedican a robar a las personas, les quitan todo, le hacen de todo ahí adentro, asaltan y lancean”, refirió un uniformado de la Estación Policial Integral del barrio Chapacos, esa jornada al promediar las 5:30 de la madrugada, cuando llegó para atender el caso del robo.
Una de las hermanas que relataba la historia, recordó que incluso las antisociales, luego de quitarle su dinero a la víctima, le dieron una bofetada y se dieron a la fuga por la calle que está adyacente al Servicio Departamental Agropecuario (Sedag).
De la misma manera, Doña Martina, una de las vecinas de la zona, relató que la calle aledaña al tobogán del mercado Campesino y que es adyacente al Sedag, es oscura y por ende, un lugar estratégico utilizado por las delincuentes para escapar después de cometer sus fechorías.
De esta manera, diferentes entrevistados contaron que las tres mujeres tienen una innumerable lista de delitos, habiendo incluso llegado a herir con un arma blanca a dos mujeres por robarles sus celulares. Esto generó que las mismas tengan ya sus antecedentes en la Policía, pero continúan libres por las mismas calles donde son conocidas.





