El director departamental de Tránsito, Víctor Velásquez, ha indicado que una de las formas de prevenir los accidentes de tránsito es recurriendo a la educación y para ello los jardines de educación vial son una herramienta.
El 82% de los accidentes de tránsito en el país se deben a imprudencia-impericia, exceso de velocidad y consumo de bebidas alcohólicas, por lo que se ha convertido en un problema que está “corroyendo” la sociedad.
La respuesta para resolver este problema es dotar de un mejor control carretero, infraestructura, patrullas inteligentes y fotomultas, por ejemplo. Sin embargo, aclaró que estas propuestas deben patentizarse en acciones a incluirse en los planes operativos de los gobiernos departamentales y municipales.
“En esta primera clasificación de causas, los accidentes ocurren porque los conductores no respetan los semáforos, no obedecen las señales de tránsito, distracción, uso de celulares, falta de dispositivos de normas de seguridad y no respetan las franjas de paso de peatones”, ha añadido.
La segunda causa se relaciona con el exceso de velocidad que tiene una incidencia del 12.50% y la tercera con el consumo de bebidas alcohólicas con el 7.2%, que sumados representan el 82% de las causas de accidentes de tránsito.
Asimismo, ha considerado que muchos conductores pese a ser conocedores de las normativas viales y las consecuencias que acarrea conducir en estado de ebriedad infringen las normas sin tomar conciencia que sus familiares les esperan.
Principales causas de tragedias
VELOCIDAD. En efecto, es una de las principales causas de muertes por accidentes de tránsito. Muchos conductores consideran que viajar a 120 km/h no es rápido, cuando a más de 90 km/h un vehículo es menos gobernable, aumentando así el peligro de muerte de sus ocupantes. A mayor velocidad, mayor es la distancia que se necesita para detener el vehículo y más graves serán las consecuencias.
ALCOHOL. Otra causa fundamental de mortalidad en accidentes de tránsito es atribuible a las bebidas alcohólicas. Los impedidos para manejar no solo son los borrachos: un solo vaso de vino, cerveza o whisky, limita la capacidad de conducción, ya que produce una alteración de los reflejos para conducir. Las bebidas alcohólicas hacen que las respuestas y las maniobras, ante cualquier eventualidad de la ruta o la calle, sean torpes y lentas. Generan una falsa sensación de seguridad que predispone a excesos de velocidad y a todo tipo de violaciones a las normas de seguridad en el tránsito.
SUEÑO. El sueño es inevitable y en el mejor de los casos disminuye grandemente los reflejos y la capacidad de reacción. El ritmo biológico normal de cada persona, hace que uno esté acostumbrado a dormir de noche. El conductor capacitado para conducir de noche con menos riesgo de quedarse dormido es quien duerme de día y conduce de noche.
NO USAR CINTURÓN DE SEGURIDAD. La seguridad pasiva es tan importante como el respeto a las normas de tránsito. Y el mejor seguro de vida dentro del vehículo es el cinturón de seguridad, que impide ser lanzado contra el parabrisas o fuera del vehículo hacia una muerte segura, en caso de accidente.
FALTA DE CONTROL DEL ESTADO. Es cierto que el Estado y las autoridades tienen gran responsabilidad en los accidentes de tránsito porque muchas rutas y calles no están en buen estado, ni bien señalizadas.
LA FALTA DE ATENCIÓN. Muchos conductores tanto de servicio público y privado no prestan atención cuando conducen sus vehículos. En estos casos son varias las acciones que derivan a un accidente de tránsito como hablar por celular, fumar o comer conduciendo.
PELIGRO EN DOS LLANTAS. El casco protector es el principal elemento importante que usted debe tomar en cuenta antes de subirse a una motocicleta. Un buen porcentaje de accidente en moto han cobrado la vida tanto de los pasajeros como de conductores por no usar el casco de seguridad. Otros si bien salvaron la vida quedaron lisiados de por vida.
MANTENIMIENTO DE SU VEHÍCULO. El conductor antes de subirse a conducir su vehículo debe tomar en cuenta que el motor de su vehículo como así también las llantas estén en condiciones óptimas. Un porcentaje menor en accidentes apuntan que muchos chóferes no toman en cuenta estos aspectos de importancia.





