La cueca tarijeña se distingue entre las demás por ser alegre y algo más rápida, además de ser, en cuanto a música, la primera en utilizar el violín, dándole así, un sonido peculiar y único, todo esto quedará prendido en la historia al declararse la cueca tanto tarijeña como chaqueña como patrimonio cultural intangible del departamento, cada primer domingo de octubre las calles se llenarán de bailarines de todas las edades para preservar esta tradición.
Esta danza es muy diferente a la que se interpreta en departamentos como La Paz, Chuquisaca o Cochabamba, donde se caracteriza por una “tranquilidad” en sus melodías, mientras que la versión regional es conocida por ser más alegre, y tildada de “juguetona y picaresca” por los músicos.
Exiten múltiples teorías de cómo se podría haber iniciado esta tradición y de acuerdo a documentos históricos consultados, la incorporación de la cueca a las clases sociales tardó en unos casos más que otros y se estima que alrededor de 1824 aparece la zamacueca en el Perú, seguidamente pasó a Chile, donde se la conoció como cueca chilena o chilecito. Al pasar a la república Argentina adoptó el nombre de zamba, mientras que en Bolivia se la conoció como cueca.
El músico Soliz Béjar (2007), manifiesta además que la cueca provendría de “Clueca en alusión a la coreografía, es decir, las vueltas que realizan las parejas y el cacareo en la posesión del gallo a la gallina”.
En realidad, clueca es la gallina que está empollando y no acepta la pisada del gallo; por tanto no es muy aceptable esta suposición. Pero otra teoría afirma que la “zamacueca” (como era conocida en el Perú) proviene de una de las regiones del antiguo Tawantinsuyo, por lo que no es raro que la palabra provenga del quechua “Samaykuy, que significa, echar aliento de la boca a la cara de otra persona”.
Cuentan también que la cueca en sus inicios causó entusiasmo, emoción y sorpresa; la plasticidad de los movimientos ejecutados por el hombre y la mujer, eran motivo de espectáculo y alegría, por lo que los criollos y españoles se mofaban llamándola “baile de la rueca”, en alusión al platillo de hilar, que gira en torno a su eje, luego por deformación idiomática se transformaría en “cueca”.
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Esta última palabra se popularizó junto al baile de corte nativo, así se tornó en novedad y a la vez en sensación. Ganó adeptos, ejecutantes y compositores. A pesar de todo, hay variadas acepciones sobre el origen de la palabra cueca.
Antes y durante la contienda del Chaco, los soldados paceños, potosinos, orureños y chuquisaqueños se asentaron en la ciudad de Tarija. A partir de entonces se comenzó a escuchar y bailar la cueca chuquisaqueña y potosina en varios estratos sociales.
Juan de Dios Shigler Romero, fundador e integrante de la Estudiantina “24 de septiembre”; en diciembre de 1978 indicaba que “Los instrumentos más usados eran la guitarra, violín, flauta dulce, flauta traversa, mandolina y concertina. Entre las interpretaciones más comunes se tenía el charlestón, tangos, paso dobles, algunos vals peruanos y vieneses, se tocaba también pasacalles, bailecitos y cuecas chuquisaqueñas, potosinas y paceñas, puesto que la cueca tarijeña recién nacería entre los años 1930 – 1938”.
Mientras que en el área rural tarijeño, se entonaba la tonada, la copla y el falsete que se convertía en el alma de las fiestas criollas. Éste cantar era signo de que la chicha o el vino patero había hecho efecto”.
Shigler Romero, publicó en 1937 su “Coplero chapaco”, tonadas que había empezado a compilar desde 1929. A partir del año 1938, aparecen las primeras composiciones de cuecas con temas alusivos a la guerra, a la moza, al río Guadalquivir, a la tierra chapaca.
Las etapas de la cueca chapaca
La cueca tarijeña, consta de cinco partes: Introducción, cuerpo, kimba, jaleo y descanso.
1) La introducción o presentación: Es la parte inicial del baile, donde el varón puede presentarse con gesticulaciones corporales, sea de pie, inclinando el cuerpo o asentando una rodilla en el suelo, con el pañuelo en alto, medio o bajo, incluso en giro a su propio cuerpo.
También se puede iniciar con el pañuelo al cuello, al hombro, cintura o bolsillos mientras se aplaude azuzando a la dama, entretanto esta recibe la invitación con donaire, coqueteo y leves movimientos corporales.
2) El cuerpo de la cueca: Está constituido por las vueltas enteras o las medias vueltas, que consisten en el recorrido de la pareja por el escenario o pista de baile. Mientras ocurre el desplazamiento de la pareja, se ejecutan movimientos con los pies, cuerpo y brazos, el pañuelo por lo regular va en la mano derecha de ambos, y puede ser batido al aire, alrededor del propio cuerpo o ser llevado a la parte posterior.
Éste es el momento del coqueteo, se busca conquistar a la pareja de manera juguetona y alegre. La gracia y donaire de la moza es fundamental, aún en el desaire o la indiferencia.
3) La Kimba: En esta fase, por lo general es el hombre el que toma la iniciativa de galanteo, aunque el afán de conquista puede ser convenido entre ambos. En la kimba, en ningún momento hay contacto corporal, el hombre puede pasar el pañuelo alrededor del cuello de su dama o aprisionarla con el pañuelo sostenido por ambas manos, mientras se miran sonrientes, ambos sincronizan sus pasos en la brevedad del contoneo de hombros y caderas de manera graciosa y agradable.
4) El jaleo: Al concluir la kimba, se produce la exclamación “¡ahora!”, seguida por el jaleo o palmoteo del público, mientras la música acentúa sus acordes. Es el clímax del baile, expresión de alegría y diversión. La pareja zapatea y hace movimientos corporales de júbilo, mientras el público los aplaude al ritmo de la música; luego de dos vueltas termina la primera parte de la cueca, aquí se produce el descanso.
5) El descanso musical: Se expresa con el “estribillo o Aro aro”, constituido por cuatro versos, por lo general jocoso. La segunda parte de la cueca es similar a la primera.
Existe también el “aro aro” después de la segunda kimba y antes del jaleo final, éste consiste en detener el baile, realizar un brindis entre la o las parejas, quienes entrelazan mutuamente el brazo derecho portando una tutuma de chicha o un vaso de bebida.





