El ministro de Defensa Javier Zavaleta dijo este lunes que al Gobierno le parece un exceso la detención de tres instructores militares, acusados de vejámenes a un premilitar del Regimiento Ingavi de la ciudad de El Alto.
La Fiscalía acusó a los tres instructores por la presunta comisión de los delitos de daño contra la salud pública, homicidio-suicidio, lesiones graves y leves, e incumplimiento de deberes. Sin embargo la juez Cuarto Anticorrupción y Violencia Contra la Mujer, Melina Lima, calificó como vejámenes en contra de la integridad física y dignidad de la víctima, el hecho de que se haya presionado al premilitar a comer heces de perro y tomar orín de burro.
Zavaleta dijo que la justicia no tenía ningún argumento para detenerlos porque no había riesgo procesal, más bien los tres cooperaron con la investigación al interior de la Fuerzas Armadas y ante la justicia.
“No era necesario actuar de esa forma, lamentamos que la juez que tenía su cargo haya actuado así y esperemos que lo rectifique porque todos estamos cooperando con la investigación y si hay alguna condena contra alguien por haber cometido algún abuso, nadie tendrá inconveniente en acatar la ley”, dijo.
A nivel interno, existe un proceso en curso donde hay serias dudas sobre la versión del premilitar y porque sus propios compañeros acusan que esto es un montaje y ante esa duda, parece una exageración y mientras no acabe la investigación no hay razón alguna para tomar una medida contra nadie.
Los tres militares fueron remitidos a la cárcel de San Pedro con detención preventiva. Según la fiscalía se ratificaron todos los extremos como la inducción al suicidio, golpes que ocasionaron ‘otitis timpánica’ y al menos 10 días de impedimento./Erbol





