Los cuerpos de 26 personas fueron recuperados en Laos, donde la ruptura de una represa hidroeléctrica dejó cientos de desaparecidos y varias aldeas inundadas en el sur del país.
El aislamiento de la zona por las lluvias está complicando además las tareas de rescate.
El cónsul tailandés en Laos, Chana Miencharoen, que visitó el lugar del accidente, dijo este miércoles que se habían recuperado 26 cuerpos. «Otros diecisiete están heridos y fueron llevados al hospital», dijo a la AFP.
Horas antes había dicho que todavía no podían estimar el número de desaparecidos y que el agua llegaba a los techos de las casas.
Las autoridades de Laos, un Estado comunista muy hermético con escasas o raras fuentes de información, no han divulgado ningún balance oficial por el momento.
La agencia de prensa KPL divulgó este miércoles un balance de «cientos de personas» desaparecidas», entre ellas 50 solamente en la aldea de Ban Mai. La catástrofe se produjo en el sur del país, cerca de las fronteras con Camboya y Vietnam.
Las imágenes de los medios locales muestran a personas sobre los techos a la espera de los socorristas. Otras intentaron salir de la zona para salvarse de las inundaciones, que sumergieron siete aldeas.
Cerca de 750 personas lograron refugiarse en una provincia vecina a decenas de kilómetros de la catástrofe, indicó un periodista de la AFP. Según el cónsul tailandés, más de 6.000 personas están damnificadas.
En el país se preguntan si las empresas encargadas de la construcción de la represa tomaron suficientes medidas de seguridad y algunos habitantes dicen que fueron advertidos con poco tiempo del desastre.
«Pasó muy rápido, no tuvimos mucho tiempo para prepararnos», declaró a la AFP Joo Hinla, que vive en una de las aldeas más afectadas, Ban Hin Lath, y sigue sin tener noticias de cuatro miembros de su familia. (AFP)





