Los rebeldes del sur de Siria empezarán este viernes una nueva ronda de negociaciones con representantes militares rusos, tras un intenso bombardeo de 24 horas que les forzó a negociar.
Los bombardeos contra las zonas rebeldes de la provincia meridional de Deraa, blanco de una devastadora ofensiva militar desde el 19 de junio, se reanudaron el pasado miércoles tras el fracaso de las negociaciones. Los representantes rusos buscaban, en nombre del régimen sirio, convencer a los rebeldes para que aceptaran su desarme.
Rusia se opuso el jueves en una reunión de urgencia que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptara una declaración sobre esta región estratégica, próxima a la frontera con Jordania y a la parte siria de los Altos del Golán, anexionada por Israel.
«La delegación rebelde se dirige hacia (el lugar de) la reunión», declaró este viernes a la AFP Hussein Abazeed, portavoz de los rebeldes de Deraa, que acusan a Moscú de llevar a cabo «la política de la tierra quemada».
La comandancia rebelde expresó este jueves su voluntad de iniciar «una nueva ronda de negociaciones», a cambio de un alto el fuego de las fuerzas del régimen sirio de Bashar Al Asad.
«Pedimos verdaderas garantías y la presencia de la ONU» en este nuevo ciclo de negociaciones, exigió Abazeed.
El anuncio de las negociaciones vino acompañado de un alto el fuego de los bombardeos aéreos contra las zonas rebeldes, según constató un corresponsal de la AFP presente en Deraa y el Observatorio sirio para los Derechos Humanos (OSDH).
No obstante, algunas bombardeos aislados y fuertes detonaciones de explosivos amenazaban la calma relativa en la zona rebelde.
– Nassib, en el punto de mira –
Tras haberse asegurado el control de Damasco y sus alrededores durante los últimos meses, por primera vez desde 2012, las fuerzas del régimen de Al Asad tienen en su punto de mira las provincias meridionales de Deraa y Qouneitra.
Iniciada hace más de dos semanas, la ofensiva en el sur se basa en combinar intensos bombardeos con negociaciones para llegar a acuerdos «de reconciliación», que en realidad son capitulaciones.
El régimen se ha hecho con el control de 30 localidades de la provincia de Deraa gracias a estos acuerdos y las victorias militares. Damasco controla ahora dos tercios de esta región, mientras que antes sólo era el 30%. (AFP)





