«En muchos productos figuran las calorías, pero la cifra que aparece suele ser en proporción a 100 gramos u otras cantidades que no reflejan las cantidades que se consumen en realidad», cuenta Mellor al HuffPost Reino Unido. Además, añade que puede resultar complicado estimar el consumo de calorías cuando comemos fuera porque muy pocos restaurantes señalan la información nutricional en los menús.
Café
Michelle McGuinnes, dietista y portavoz de British Dietetic Association, coincide en que los cafés con sabores están entre los principales alimentos con calorías ocultas, pero también apunta que no hay por qué descartarlos completamente.
«Este tipo de cafés suelen estar preparados con leche entera. Una opción para reducir calorías es pedir leche desnatada. En cuanto al tamaño, es mejor optar por un café más pequeño y elegir siropes sin azúcar (o evitarlos)», aconseja. En cualquier caso, hay que «intentar limitar la cantidad de cafés de este tipo en la dieta».
Zumos y batidos
Los batidos o smoothies suelen contener incluso más azúcar que los zumos, dado que se les añade siropes o miel. «Es importante evitar que la mayoría de las calorías procedan de líquidos. En lugar de eso, es recomendable beber agua o alguna bebida sin azúcar y, cuando sea posible, prepararse el batido en casa a fin de poder controlar los ingredientes», sugiere.
Tentempiés
Para que los tentempiés no disparen nuestra ingesta de calorías, Mellor recomienda evitar las galletas y tortitas, aunque sean de avena. «Existen tipos de avena que son saludables, las galletas están hechas con mantequilla o margarina y azúcar, por lo que tienen más calorías de las que pensamos», sostiene.
McGuinnes añade que la bollería salada contiene «muchas calorías para una cantidad de comida tan pequeña». «Algunos de estos productos están rellenos y pueden contener hasta 500 kcal, y mucha grasa. No es un alimento equilibrado», señala.
Aderezos y aliños
La dietista también recomienda evitar el extra de queso en hamburguesas, pasta o bocadillos cuando se coma fuera. «El queso es una buena fuente de calcio y, si se consume con moderación, forma parte de una dieta equilibrada y es una opción saludable; pero, a menudo, el queso se sirve de forma excesiva. Una manera sencilla de reducir el exceso de calorías es controlar la cantidad de queso que consumimos y no pedir queso siempre que comamos fuera», sugiere.
Aceite para cocinar
Un revuelto de verduras es una opción estupenda para una dieta saludable, pero Mellor advierte que el aceite que se usa al prepararlo puede incrementar las calorías más de lo que pensamos. «Al freírlas, la mayoría de verduras absorben una gran cantidad de grasa. Por ejemplo, los champiñones crudos tienen unas 7 kcal por 100 gramos, pero pueden pasar a tener 110 kcal con el aceite», explica. Para reducir la cantidad de calorías que se suman a tu dieta durante este proceso, limita la cantidad de aceite o mantequilla que usas para cocinar.
Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Reino Unido y ha sido traducido del inglés por María Ginés Grao.










