La policía antidisturbios de Francia usó camiones hidrantes y gases lacrimógenos el martes contra cientos de encapuchados que rompieron vidrieras y lanzaron bombas molotov en el inicio de las manifestaciones anuales por el Día del Trabajador en París.
La policía había advertido el lunes de posibles enfrentamientos con grupos anarquistas de extrema izquierda, conocidos como Black Bloc (Bloque Negro), luego de una convocatoria vía redes sociales para convertir las manifestaciones del martes en un “Día Revolucionario”.
Las autoridades francesas dijeron que unos 1.200 manifestantes encapuchados y enmascarados vestidos de negro se habían reunido al margen de la manifestación anual programada por los sindicatos.
Los manifestantes rompieron las vidrieras de varios comercios incluidos un taller de Renault y un restaurante de McDonalds en una calle cercana a la estación de trenes de Austerlitz, en el este de la capital francesa, e incendiaron un vehículo.
Los manifestantes cantaban consignas antifascistas, ondeaban banderas soviéticas y llevaban carteles con mensajes antigubernamentales mientras lanzaban petardos. Algunos habían empezado a construir barricadas.
El presidente Emmanuel Macron, elegido en mayo del año pasado con la promesa de impulsar la economía francesa y alentar el crecimiento del empleo, está enfrentado con los sindicatos por sus planes de flexibilizar las leyes laborales.





