Aunque todavía no se ha dejado sentir el calor, la primavera y el verano tarijeño presentan temperaturas que sobrepasan los 30 grados centígrados, por ello, una de las mejores opciones para combatir el calor es un buen vaso de jugo o refresco y que mejor si es una de las bebidas tradicionales que en Tarija hay muchas.
Una de las zonas más visitadas por quienes quieren degustar los sabores más tradicionales en cuanto a refrescos tarijeños es a los pies de la iglesia San Roque, allí las vendedoras esperan con una sonrisa a quien desee degustar una fresca bebida de sus sendas tinajas.
No obstante la oferta de refrescos se pueden encontrar en ferias y algunos puestos conocidos en cada barrio. Recopilando datos de algunos recetarios como La Cocina Boliviana de Antonio Paredes y la Cocina en Bolivia de Aida Gaindsborg se obtuvieron recetas de las bebidas mas representativas de Tarija.
Aloja de maní
La aloja de maní es sin duda uno de los refrescos más conocidos para prepararlo se necesita 1 taza de maní con la segunda cáscara, 4 litros de agua 1 ramita de canela, 4 clavos de olor, 2 tazas de azúcar y la cáscara de 1 naranja.

Primero debe hervirse el agua con la cascara de naranja, la canela y el clavo de olor para luego dejar enfriar. A continuación introducir el maní en el horno, teniendo cuidado de no quemarlo. Pelar y moler en seco, hasta que salga aceite. Diluir el maní molido, poco a poco, con 2 tazas de agua fría. Hacer cocer hasta que quede como una pasta espesa. Se debe dejar enfriar y luego mezclar con los 4 litros de agua hervida fría. Endulzar y dejar reposar en una olla tapada hasta el día siguiente.
Aloja de cebada
Para preparar la aloja de cebada se necesita cuarto kilo de cebada, cuarto kilo de maíz amarillo, cuarto kilo de cacha de membrillo, clavos de olor, un kilo de azúcar, canela, 5 litros de agua y 8 litros de agua fría y la cascara de una naranja.

Primero se debe tostar la cebada en el horno o en una sartén, hasta que tome un color oscuro. Tostar el maíz de igual manera y la cáscara de naranja. Cocer la cebada y el maíz en 5 litros de agua por espacio de media hora y luego añadir la cacha de membrillo, la cáscara de naranja, la canela y 5 clavos de olor.
Dejar cocer hasta que los granos de maíz revienten. Luego, enfriar y colar. Añadir agua hervida fría para completar 13 litros de aloja. Endulzar y verter en botellas poniendo en cada una 1 clavo de olor. Si no se tiene botellas de vidrio vacías, se pueden utilizar los envases desechables de refrescos. Tapar bien cada botella con su propia tapa o con un corcho. Poner las botellas en un lugar fresco para que fermente la aloja por espacio de 4 días como mínimo.
Refresco de linaza

Se necesita 1 cuchara de linaza, 4 tazas de agua, 2 rodajas de limón y 3 cucharas de azúcar. Se debe colocar todo en la licuadora. Licuar, colar sobre hielo y servir, si se desea también se puede hacer la versión donde se tuesta previamente la linaza en un sartén.
Refresco de pelón

Son necesarios 1 docena de pelones (duraznos secos), 5 litros de agua, una taza y media de azúcar. Primero se debe echar el azúcar en la olla hasta obtener un caramelo sin dejarlo quemar, es entonces cuando hay que agregar agua y los pelones para dejarlos cocer hasta que estos estén blandos, este refresco se sirve tradicionalmente junto a la fruta cocida. Si la preparación quedara muy espesa se añade más agua debe quedar semiespesa. También se puede hacer con cachas de membrillo.
Chicha de uva

Se necesita cuarto kilo de uva morada, 2 litros de agua y una taza de azúcar. Se debe separar y seleccionar las uvas del ramillete y lavarlas con agua hervida. A continuación hay que licuarlas con un poco de agua hasta que se disuelvan las cáscaras y las semillas. Se deben colar los residuos de la fruta, agregar el azúcar, el agua y dejar macerar durante cuatro días o si se desea se puede beber el jugo de uva al instante.





