A pesar de los informes que dan cuenta de que volar es uno de los modos más seguros de viajar, hay ciertos aspectos en los que los aviones no son tan seguros. Por ejemplo, si hablamos de bacterias.
Seguramente habrás leído (y vivido) historias de terror sobre los baños, las bandejas o la comida. Pero, según unas pruebas dadas a conocer por Travel Math, hay una zona cargada de bacterias en la que quizá ni hayas pensado: el respiradero de aire sobre la cabeza, ese que tienes que tocar para ajustar.
Travel Math ha enviado a un microbiólogo a pasar pruebas de bacterias en cinco aeropuertos y cuatro aviones, encontrando que esos pequeños ventiladores contienen 285 colonias creadoras de bacterias por pulgada cuadrada (unos 6,5 centímetros cuadrados).
Puede parecer poco en comparación con las bandejas, que tiene nada menos que 2.155 colonias creadoras de bacterias en el mismo espacio, y que se coloca en el número 1 de zonas más sucias de los aviones. pero no hay que dejar de pasar un dato: el botón de tirar la cadena del váter tiene solo 265 colonias.






