Claudia Sarabia es la directora del ballet “Un Paso Al Arte”, con casi dos décadas de experiencia como profesora de danza clásico aseguró que en el departamento de Tarija hay muy buen nivel de esta disciplina.
La maestra Claudia, licenciada en administración de empresas de profesión, comenta que el ballet comenzó allá por el año 1994 cuando ella aún era estudiante en el ballet Lazcano que fundó la profesora Maritza Lazcano durante los 6 años que retornó a vivir a Tarija.
“Ella vivió casi toda su vida en Estados Unidos y al tener que volver me encargó que siga con el proyecto que había iniciado. Fue así que continué con su sueño me quede con grupos pequeños de infantiles y así fui trabajando me gusta mucho enseñar y tampoco quiero dejar que se muera el ballet clásico porque tenemos buen nivel en Tarija”.
De esta forma, por el año 2000 se fundó el estudio de danza y artes escénicas Un Paso Al Arte, nombre que fue modificado hasta dar con el actual. Saravia continúo capacitándose y esta vez enfocada en enseñar, acotó que le gusta mucho dar clases y ver el avance de las niñas.
A la fecha centenares de niñas han dejado huella en estos 17 años de vida del ballet, algunas por poco tiempo y otras buscan alcanzar el sueño de realizarse como bailarinas profesionales, para esto la profesora apunta que se les da todo el apoyo posible e incluso contactos a nivel internacional para que puedan forjar un futuro en este arte.
“Las chicas salen preparadas para ingresar a una compañía y hacer carrera en ballet, tenemos un convenio con una escuela de Salta que otorga títulos a las chicas que terminan este programa así que alguien que quiera seguir con esto realmente debe llevar por ejemplo materias de nutrición, luminotecnia en el escenario, maquillaje artístico y psicología infantil si quisiera ser maestra”.
Las clases
Claudia explica que lo primero que se debe tomar en cuenta es el grado de interés que la estudiante tiene al momento de tomar la clase, ya que esta actividad requiere de mucha concentración, disciplina y exigencia.
“Si no te gusta realmente te vas a aburrir”. Lo ideal, considera, es empezar desde niña y así, al llegar a la adolescencia, la bailarina tendrá el pre ballet y la técnica implementada a la perfección. “La vida de una bailarina es corta y muy sacrificada”.

En el ballet se trabaja a puertas cerradas, es decir, los papás no pueden mirar los ensayos ya que para ella y las niñas es mejor trabajar sin distracciones por la concentración que se requiere.
También tienen estudiantes varones grandes, a pesar de que el ballet no es exclusivo de niñas, la profesora resalta que en Tarija aún no se atreven los varones. “Cuando vienen y ven el 90 por ciento chicas, no quieren venir, hay pocos pero sí hay”.
Entre la indumentaria que se les solicita en las primeras clases debe llevar sí o sí zapatillas de ballet, malla, y un moño en el pelo. Luego ya deben adquirir el uniforme oficial según su categoría.
Las niñas del pre ballet es decir babies de 3 años y las petit de 5 deben llevar malla color lila, tutú lila, medias panty blancas o rosa, zapatillas de ballet blancas y cabello peinado en un rodete.
Las niñas de primero y segundo de preparatorio deberán llevar malla color morada, faldita de ballet blanca, medias panty blancas y zapatillas de ballet blanca, el peinado recogido. Las niñas de primer año llevan malla color azul, faldita de ballet negra, medias panty rosa y zapatillas de ballet blancas con cabello recogido.
Los cursos tienen diferentes horarios y las interesadas pueden inscribirse con un costo de 160 bolivianos. También pueden aprovechar los cursos intensivos de verano e invierno que tienen un costo de 100 bolivianos.
“La clase dura una hora, unos diez minutos antes las chicas deben cambiarse y hacer calentamiento de pies y dedos, la primera parte de la clase se hace barra la segunda parte centro y la tercera parte diagonales y finalmente hacemos coreografías”.
Si bien el ballet clásico es el fuerte del ballet, ahora se está implementado una clase de jazz contemporáneo que se ha convertido en una herramienta indispensable en audiciones y competencias internacionales.
Asimismo se dan clases de danza árabe a niñas y jóvenes que aprenden el uso de bastón y velos y les permite canalizar sus energías a través de movimientos naturales.
Finalmente, la maestra Claudia señala que uno de los beneficios más importantes que se obtienen de la práctica del ballet clásico es la corrección de la postura, también para la memoria pues las coreografías constan de más de 70 cuentas que tienen que memorizar, interpretación musical y ritmos, y la disciplina.
La flexibilidad, autoconfianza, desenvolvimiento, espíritu creativo y trabajo en equipo son algunos de los beneficios que se pueden alcanzar.





