Carmelo España: "Cuando doy conferencias siempre llevo una camisa de chapaco"

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A pesar de que nació en Potosí, Carmelo España, 45 años, es un tarijeño de corazón ya que vivió más de dos décadas en la campiña chapaca y logró conformar una familia con esposa e hijos tarijeños. “Me quedé enamorado, me considero un tarijeño más”, dice este chapaco adoptivo que actualmente reside en la ciudad de Vigo en España.
Luego de terminar el colegió en su tierra natal, procedió a realizar sus estudios universitarios en la carrera de Informática de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS), y salió egresado el año 1994. La primera vez que dejó Tarija fue en el año 2007 y retornó el año 2010. En este lapso realizó tres maestrías en diferentes universidades de Europa como UNED en Madrid, la Universidad Técnica de Lisboa en Portugal y en la Universidad de Poitiers de Francia. Esto mediante una beca del programa Erasmus Mundus de la Comunidad Europea.
 
Su segunda salida desde Tarija al viejo continente fue en el año 2015 y hasta la fecha pues ahora es investigador de la Universidad de Vigo, donde se encuentra realizando un doctorado en tecnologías de la información.
Carmelo comenta que la primera vez que partió hacia Europa, sus hijos eran pequeños pero que no obstante decidieron partir todos juntos. Admite que tuvo que afrontar bastantes inconvenientes al momento de tramitar la visa para la familia y que también hubo diferencias con los periodos escolares de los niños quienes tuvieron que repetir años de estudio.“Sin embargo la experiencia familiar fue incomparable”.
Esta experiencia, nace de la búsqueda de capacitación profesional y de una aventura familiar que Carmelo decidió concretar. “Existen muchas oportunidades para realizar estudios de maestrías y doctorados que lamentablemente no son aprovechados por los profesionales en el país”.

Cree que los profesionales en Bolivia tienen como barrera el dominio de idiomas  y también la inseguridad de afrontar nuevos retos. «Muchas veces al obtener un trabajo estable “ya no nos arriesgamos a cumplir nuestros sueños ni embarcarnos a nuevos proyectos”.
La ciudad de Vigo, donde vive Carmelo actualmente, está en Galicia (norte de España) y lo que más le agrada de esa tierra es la riqueza cultural, gastronómica y natural que se puede encontrar.  Vigo tiene unos paisajes envidiables como las islas Cies, la playa Rodas que ha sido declarada como la mejor playa del mundo. “En Finisterre, que significa fin de la tierra, uno queda maravillado con los bellos atardeceres”.

Sobre Vigo resalta que es una ciudad productora de vino por lo que siempre lleva el recuerdo de Tarija muy cerca, también el hecho de que en la ciudad preparan algo muy parecido a las chirriadas y se llaman filloas, sin embargo extraña el vivir en espacios amplios, tener un quincho, los fines de semana en El Valle de la Concepción o el Rincón de la Vitoria.
“Extraño los asados con la familia, un picante de pollo de doña Paola, costillitas, saice, o una media hora de pasteles y anticuchos en el puente San Martín, el sabor de la fruta, el picante, sin duda la comida de Tarija es deliciosa. La gente de esta zona, los gallegos al igual que en nuestra Tarija tienen una chispa especial, son amantes de la música, del vino y son muy buenos anfitriones a la hora de comer”.
Carmelo se considera un enamorado de Tarija y piensa que ,al finalizar su doctorado, retornará a Tarija pero solo con su esposa, Eulogia Torrez pues sus hijos Benjamín y Carmelo se quedarán a finalizar sus estudios.

Durante sus conferencias, siempre lleva una camisa de chapaco y les da una pequeña reseña de Tarija en las que les muestra fotos y lugares. Lo que mas les atrae es la fiesta de San Roque y los chunchos.
Luego de dos años viviendo lejos, pudo notar que la imagen que se tiene de Bolivia es de un país dividido que pese a tener mucha riqueza no se supo administrarla eficientemente.  “Más aún en nuestra región, Tarija cuenta con mucha riqueza y aún no cuenta con infraestructura caminera ni integración para las rutas de los tarijeños”.
Finalmente admite que una barrera importante pero superable es el tema del idioma, especialmente por el hecho que vivió en Francia sin saber mucho francés y en Portugal sin saber mucho Portugués, no obstante la mayoría de sus trabajos lo realizó en inglés idioma en el que tuvo que trabajar para vencer muchos retos. No obstante dijo que todos los tarijeños deben animarse a salir y vivir experiencias inolvidables. “Una persona que viaja no vuelve a ser la misma”.

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