La prensa es vital como un medio imprescindible de la comunicación y el tratamiento de la información imparcial para todas las colectividades y la libertad de informar nunca debe ser asumida como una preeminencia de situación frente a los demás, entonces, se estaría hablando del abuso de comunicar. Hace unos pocos días un periodista sueco, nacido en Eritrea, Dawit Isaak, fue galardonado con el premio Mundial UNESCO, bajo en nombre de Guillermo Cano, de Libertad de Prensa.
Lo inédito de este nombramiento es que el beneficiado, detenido en la evolución de una campaña de medidas draconianas del régimen de Eritrea contra la prensa, no es habido en su paradero actual, pues las ultimas noticias que se tuvo de esta posible víctima de la represión datan de 2.005, y la posibilidad es elevada que este digno periodista este muerto pues nunca se lo considero premoriente. Este periodista en su vida persevero para iluminar lugares exentos de verdad y mantener informadas a las poblaciones. Isaak llevaría casi 16 años preso, sin cargos ni imputación formal, menos juicio según las leyes procesales, lo cual configura una detención ilegitima inclusive sin oportunidad de recurrir a un habeas corpus, recurso fundamental cuando la detención es ilegítima.
El jurado que concedió este premio entiende que se debe esperar a que el mundo pida la libertad inmediata de Isaak, lo que no deja de ser contradictorio pues la UNESCO ostenta prestigio y moral intrínseca irrefutable y el pedido formal de liberación debería emanar de esa organización como hontura de vocación al respeto a la libertad de prensa y no espera que lo haga alguien u otra institución.
Este premio creado por el Consejo Ejecutivo de la UNESCO lleva el nombre de Guillermo Cano, un periodista asesinado en Bogotá frente a las oficinas del periódico El Espectador que dirigía. Los periodistas son honrados de esta manera cuando desarrollan acción o acciones desatacadas por la defensa o mantenimiento de la libertad de prensa en cualquier latitud del orbe. Específicamente en circunstancia peligrosas.
Isaak, dramaturgo, escritor y periodista muy activo, después de la independencia de Eritrea regreso a su país y fue uno de los fundadores y reporteros de un diario independiente, ejerciendo hasta su detención un periodismo crítico, veraz e imparcial. La UNESCO reconoció unánimemente su actividad debido a que este periodista se incardina entre los miles de periodistas del mundo que sostienen como apostolado y hontura moral que la defensa de las libertades fundamentales exige determinación, coraje, audacia y amor al prójimo.
por: Raúl Pino-Ichazo Terrazas





