La ministra de Comunicación de Bolivia, Gisela López, rechazó la actitud asumida por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), tras su negativa a pronunciarse sobre los abusos cometidos contra periodistas de este país en Chile.
‘Lamento que la SIP pase por alto este hecho’, dijo López, y aseguró que a esa entidad no le ‘interesan, valga la redundancia, los intereses de los periodistas‘.
El 24 de marzo la reportera del canal Bolivia TV Sandra Mariscal y el camarógrafo Erick Condorena fueron interrogados por las autoridades migratorias cuando intentaban ingresar a Chile para investigar la situación de nueve bolivianos detenidos allí.
Luego de una retención de más de tres horas en las oficinas de Iquique, Condorena debió regresar a Bolivia, mientras que Mariscal pudo entrar tras firmar un compromiso de permanencia como turista.
Pocos días después nueve periodistas invitados por la línea aérea Latam fueron hostigados, interrogados y obligados a rubricar un documento, que data de la época de la dictadura chilena, donde se prohíben propagar de palabra o por escrito doctrinas tendentes a destruir o alterar el orden, recordó López.
El presidente de la Cámara de Senadores de Bolivia, José Alberto González, lamentó que la SIP no se pronunciara sobre estos atropellos a comunicadores de su país.
Por este hecho, el director general del diario boliviano El Deber, Pedro Rivero, renunció a la vicepresidencia de la Sociedad Interamericana de Prensa.
‘La SIP pasó por alto un flagrante ataque contra periodistas y medios de comunicación que dice defender y, me temo mucho, ha sentado un precedente funesto en su proclamada lucha por la libertad de prensa y de expresión en el continente‘, afirmó Rivero.
El ministro de Defensa Reymi Ferreira respaldó la decisión de Rivero de dimitir de su cargo en la SIP y lo calificó de un noble gesto que merece admiración y respeto, dijo. (Con información Prensa Latina)





