El Movimiento Al Socialismo (MAS), del presidente Evo Morales, pidió el lunes a los partidos evitar la confrontación y recomendó a las organizaciones sociales y cívicas no caer en las provocaciones, 3 días después de que el periodista Jaime Iturri, director de la privada red de televisión ATB, fuera agredido en un restorante de la ciudad de Cochabamba, por un sujeto que llegó a advertirle que cuando «caiga el Gobierno no va poder caminar tranquilo por la calle«.
Los diputados del MAS, David Ramos y Elmar Callejas, exhortaron no caer en las provocaciones de la oposición y evitar la confrontación, también luego que militantes del partido gobiernista y simpatizantes del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI, que postula a la Presidencia al periodista Carlos Mesa en las elecciones primarias de enero y las generales de fines de 2019) sostuvieran encendidos careos en el Chapare, centro del departamento de Cochabamba.
«Queremos que siempre prime la tolerancia, esa situación de no buscar confrontación y no buscar violencia (…). Es importante que los protagonistas de la democracia, las organizaciones políticas y el pueblo, puedan expresar, desarrollar libremente sus ideas«, dijo Ramos a los periodistas, mientras que Callejas dijo que «no se puede fomentar la violencia» y llamó a no reaccionar ante «las provocaciones».
La agresión del sujeto contra Iturri encendió una intensa polémica entre periodistas y líderes de opinión en todo el país.
Iturri escuchó el ataque virulento del hombre, cuya identidad se desconoce aún, sin dar pábulo a una reacción.
El debate a tres espadas se desató en el gremio de periodistas: los que se solidarizaron con el Director de ATB; los que justificaron y hasta ponderaron la embestida y los que denunciaron de intolerante y, por lo tanto, disparador potencial de violencia.
El director de la facultad de Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana La Paz, Rafael Loayza, abrió la polémica al calificar la agresión del hombre de pelo cano, que debe frisar los 70 años o tal vez menos, de «inaceptable«.
«No me gusta Jimmy Iturri ni el periodismo que realiza; pero si vamos a defender la democracia, entendamos que es tan importante tener derecho a decir o disentir, como a escuchar y tolerar al que piensa diferente. Lo que le pasó en Cochabamba no es aceptable. ¡¡¡Que la política no haga admisible lo inmoral!!«, arengó en su cuenta de Facebook.
La periodista Zulema Alanes escribió una suerte de justificación de la agresión a Iturri: «Siembra tormentas y cosecharás tempestades«, mientras que el también periodista Hernán Terrazas dijo que el sujeto se inscribe entre «los bolsonaros locales«, en alusión al candidato ultraconservador a la Presidencia de Brasil, calificado por medios y figuras políticas e intelectuales latinoamericanos de fascista.
El exviceministro y también periodista, Walter Mur, deploró que «las amenazas son detestables, vengan de donde vengan. No importan los motivos; cada quien es libre de andar por las calles. Mi solidaridad con Jimmy…«.
El embajador boliviano en Caracas, Sebastián Michel, aplaudió la madurez de Iturri que restó importancia al desbocado que se permitió insultar también al presidente Evo Morales.
«Muy bien Jaime Iturri, así se responde al odio y a la intolerancia. Tu espíritu democrático y tolerante casi enloquece a ese hombre enfermo de odio. No caíste en la trampa«, escribió Michel en su muro.
La politóloga y conductora de TV, Susana Bejarano, escribió en su cuenta de Twitter que «no se puede defender la democracia y admitir lo que le hicieron a Jaime Iturri. Ese «macho» que se le acercó en el restaurante y además se hizo filmar, es un troglodita intolerante y esta sociedad no merece eso«.
Luego de plantear su adversación a Iturri, la politóloga e historiadora Claudia Osorio descalificó al agresor de «cobarde, borrachín y con tremenda cola de paja«, y agregó que se trata de un «conocido politiquero en los 80s y 90″ sospechado de cebar sus ambiciones y las de su familia en las arcas públicas.
Del lado de quienes prestaron oídos a los ataques contra Iturri, un intelectual autor de al menos una docena de obras y primer boliviano elegido tribunal de premios Cervantes de literatura, la periodista Erika Apaza Gomez escribió que la virulencia del hombre «!es la impotencia ante la debacle moral en la que nos sumen!»
Loayza también puso en relieve que Iturri no haya reaccionado y advirtió que la intolerancia puede azuzar un fuego difícil de sofocar.
«La muchedumbre en el restaurant se estaba exaltando fuera de los márgenes de la crítica constructiva y decente (…) Tolerar esto es dar permiso a la violencia consecuente«, escribió.
El politólogo Diego Ayo, que dirige una fundación del empresario y líder de la principal formación de oposición, Samuel Doria Medina, esgrimió una postura bonapartista: «Por supuesto que eso no justifica ninguna violencia pero la hace comprensible«.
Con mejor talante se lo tomó Elvis Vargas Guerrero que calificó de «machito de Facebook» al hombre que Iturri describió como «un anciano». «Ese señor quería mostrar sus cinco minutos de coraje. Para él no era importante lo que sintiera el Jaime sino lo que la gente va decir de él cuando vea ese video (.. ) Es una provocación, busca no sólo exaltar el heroísmo propio sino buscar la reacción equivocada del otro. Saben que por ser personalidad pública (Iturri) es vulnerable. Cualquier reacción que hubiera dicho el Jaime lo hubieran tomado como soberbia o motivo para agresión física«.
Un activista de la oposición, Puka Reyes Villa, concedió, con soltura, que lo que le pasó a Iturri fue simple y llanamente una «sanción social«.
En esa misma línea la periodista Roxana Lizarraga, compañera de micrófono de Amalia Pando, escribió que «no podemos pedir tolerancia con quienes se prestan a arrebatarnos la democracia, los ciudadanos mortales como tú, yo y muchos cuando salimos a las calles. No salimos a pedir tolerancia salimos porque debemos recuperar nuestro país«.
En su página digital, la Red ATB, que dirige Iturri, describió que el agresor «al no encontrar respuesta alguna, sigue insultando mientras otra persona graba el hecho con el celular«.
«Por respeto, decidí no responder a una persona mayor porque no corresponde. Preferí ignorar los insultos y continuar con mi cena. No es educado responder a alguien mayor«, explicó Iturri.
Mientras el hombre profería ya insultos, en el vídeo de la agresión de poco más un minuto, se escucha a montoneros gritar «hijo de p…, cabr… cara…, mier…» y al sujeto decir «gracias», en un cambiado tono de voz, a un tercero que convino, previamente, grabar el episodio.
El periodista Carlos Valverde hizo notar, vía Twitter, a Murillo, quien publicó el vídeo, que se trataba de un error: «No Arturo, lo ocurrido no está bien; en ningún caso; (…) lo ocurrido no es bueno en ningún caso«.
El periodista boliviano de la BBC en Londres, Boris Miranda, escribió en su cuenta Twitter que «no deberíamos darle repercusión y validar la bravuconada y el atropello. Lo que le pasó anoche a Jaime Iturri es absolutamente condenable y así lo tendríamos que reportar, como un inaceptable hecho que parece que se vuelve cada vez más común«.
Lo mismo que Michel, el escritor Ramón Rocha Monroy aplaudió que las agresiones del hombre, hayan sido rebatidas por la mesura de Iturri.
«Muy bien, Jaime Iturri. Plata y miedo nunca vamos a tener. Muy buena tu actitud, querido Jaime Iturri. Toda mi solidaridad contigo. A la provocación hay que contestar con silencio y serenidad«. /Abi





