El cuerpo humano es increíblemente resistente. Ya sea por enfermedades, accidentes o malformaciones prenatales, muchas personas viven sin alguna de las partes de su cuerpo, con secuelas que podrían considerarse leves.
Así, los humanos somos capaces de perder grandes porciones de órganos vitales y sobrevivir. Incluso prescindir de alguno de ellos y llevar una vida relativamente normal. Probablemente no al 100 por ciento, pero sí lo suficiente para llevar una vida cómoda.
Entérate de qué órganos se puede prescindir.
1. El bazo
Este órgano está situado en la parte posterior izquierda del abdomen, debajo de las costillas. Se extirpa por lo general debido a una lesión.
Al situarse cerca de las costillas, es vulnerable al traumatismo abdominal.
Dentro del bazo se distinguen dos colores: uno rojo oscuro y, el otro, pequeñas bolsas blancas. Ambos están relacionados con las funciones. El rojo se dedica al almacenamiento y al reciclado de glóbulos rojos, mientras que el blanco está vinculado con el almacenamiento de glóbulos blancos y plaquetas.
Se puede vivir tranquilamente sin bazo. Esto se debe a que el hígado recicla los glóbulos rojos y sus componentes. Y de modo similar, otros tejidos linfáticos del cuerpo colaboran con la función inmune del bazo.
2. Estómago
El estómago desempeña cuatro funciones principales: la digestión mecánica, al contraerse para triturar la comida; la digestión química, mediante la liberación de ácidos que ayudan a descomponer químicamente los alimentos; la absorción y, por último, la secreción.
En ocasiones, el estómago debe extirparse para eliminar tumores o debido a traumatismos. Cuando extirpan el estómago, los cirujanos cosen directamente el esófago al intestino delgado.
Quienes no tienen estómago se ven obligados a reducir lo que comen y recibir nutrientes extra en forma de suplementos para evitar problemas.
3. Órganos reproductivos
Útero, ovarios, testículos: los órganos reproductivos tienen una función clara, pero su ausencia no significa mayores problemas para las personas, quienes tendrán que tomar suplementos hormonales para reemplazar las que estos órganos producían.
La extirpación de uno de estos órganos o de varios se debe por lo general a un cáncer o, en los varones, a un traumatismo, a menudo como resultado de actos violentos, deportes o accidentes de tráfico.
4. Colon
El colon (o intestino grueso) es un tubo de aproximadamente 1,5 metros de longitud dividido en cuatro partes: ascendente, transverso, descendente y sigmoideo. Las principales funciones son la de extraer agua y preparar las heces compactándolas.
La presencia de tumores u otras enfermedades puede provocar la necesidad de extirpar la totalidad o una parte del colon.
En el caso de su remoción requiere que las personas utilicen una pequeña bolsa externa adherida al cuerpo y en la que se van depositando los desechos. Nada agradable ni cómodo, pero pueden vivir.
5. Vesícula
La vesícula se sitúa bajo el hígado, en la parte superior derecha del abdomen, debajo de las costillas. Almacena una sustancia denominada bilis que es producida constantemente por el hígado para ayudar a descomponer las grasas, pero cuando no se necesita en la digestión, se almacena en la vesícula.
Cuando los intestinos detectan grasas, se libera una hormona que hace que la vesícula se contraiga, introduciendo bilis en los intestinos para ayudar a digerirlas.
Sin embargo, el exceso de colesterol en la bilis puede formar cálculos biliares, capaces de bloquear los diminutos conductos que la transportan. Cuando esto ocurre, el paciente puede necesitar una extirpación de la vesícula. Esta operación se conoce como colecistectomía.
6. Apéndice
El apéndice es una pequeña estructura vermiforme con un extremo ciego situado en la unión de los intestinos delgado y grueso.
Inicialmente, se pensó que era un vestigio, ahora se cree que se trata de un “refugio” para las bacterias beneficiosas del intestino, que les permite repoblarlo cuando es necesario.
Debido a su naturaleza de extremo ciego, cuando entran en él contenidos intestinales puede resultar difícil expulsarlos y el apéndice se inflama. Esta infección se denomina apendicitis. En casos graves, es necesario extirpar.
7. Riñones
La mayoría de las personas tenemos dos riñones, pero es posible sobrevivir con uno o incluso sin ninguno (con ayuda de diálisis).
La función de los riñones es la de filtrar la sangre para mantener el equilibrio de agua y electrolitos, así como el equilibrio ácido-base. Esto lo realizan actuando como un tamiz, usando una variedad de procesos para conservar las sustancias útiles, como proteínas, células y nutrientes que el cuerpo necesita . Lo más importante es que eliminan muchas cosas que no necesitamos, dejándolas pasar por el tamiz y excretándolas en forma de orina.
Hay muchas razones por las que debe extirpársele un riñón, o ambos, a un paciente: enfermedades hereditarias, daños producidos por fármacos o alcohol, o infección. Si a una persona le fallan los dos riñones, debe ser sometida a diálisis.
DATOS
Amígdalas. Las amígdalas protegen de infecciones en las vías respiratorias, sin embargo, después de los tres años ya no se las necesita. Quedarse sin ellas no afecta la respuesta inmune y quita muchos problemas si uno es propenso a las infecciones.
Huesos. La coxis, el único vestigio que nos queda de una cola no sirve para nada, así uno puede vivir sin problemas sin ella. El peroné es usado como repuesto de otros huesos, ya que no se lo necesita, pues no carga el peso del cuerpo. (EFE)





