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jueves, 26 / enero / 2023

APRENSIÓN DE SECTAS Y GRUPOS SOCIALES EN ACEPTAR LA IGUALDAD CONSCIENTEMENTE Y EN ACCIONES

por: Raúl Pino-Ichazo Terrazas

El tema del epígrafe es muy complicado  porque los humanos así  lo queremos, debido  a la pretensión  de hacer prevalecer  inexistentes  diferencias de superioridad y peor, rango del color de la piel. El conflicto interno  debe ser  tratado y superado sin eufemismos  por las personas que no admiten la igualdad  ni perciben  los beneficios  que genera para la paz espiritual y la inclinación sincera  a la solidaridad.

¿Qué se entiende  por igualdad sociológicamente? Es semejanza  de status social, derechos, responsabilidades y oportunidades; es un principio  ideal realizable  en cuanto  afecta  a la estructura social, pero en pugna  con las consecuencias  de los principios de libertad y competencias  que conducen a la selección, gradación y desigualdades  sociales.

Muy importante  es saber  que existe oportunidad  igual para llegar a ser igual; naturalmente  a la élite no le interesa  el objetivo  de la igualdad  que es la capilaridad, entendida  como un proceso-situación  en el que los miembros  de una clase “ inferior” (que no la hay) son atraídos  hacia arriba  y tratan de elevar  su status social  hacia otro más elevado  por los intersticios  existentes  en la estructura  estratificada  de las clases.

La diversidad es una riqueza sociológica   porque es multiplicidad y lo contrario es la injusticia  y esa diversidad ostenta una identidad, que puede alterarse  pero no sustancialmente acogiendo solo algunos tópicos de influencia; se reconoce  la identidad por la humanidad como libertad  y la identidad es algo  que le ha sido legado.

También es necesario para comprender la igualdad en su real dimensión que no existen razas sino características  de cada grupo humano y estas características  interpretadas como jerarquía  crean tensión; estas jerarquías no se necesitan pues no se entiende que en las sociedades  existan jerarquías.

La reticencia al ejercicio consciente de la igualdad es un proceso emocional  que solo se lo supera con un trabajo interno que desestructura lo emocional y se medite profundamente que fuimos creados en total igualdad, mujeres y hombres. Afortunadamente los jóvenes en las universidades piensan y sostienen  que el valor de mujeres y hombres  no se mide por la jerarquía impuesta por las sociedades  y la diversidad  debe contemplarse  como felicidad  debido a que la diversidad  elimina  el temor de expresar  y demostrar la identidad; así como nunca dejar de exaltar las características de un grupo social, menos  cobijar un complejo de inferioridad.

Dentro de ese trabajo interno  es prioritario pensar que somos como somos y no crear escalas de jerarquías sociales. Cuando se es racista  se  insiste en no ver la prójimo como igual  y todos asentimos que no ser visto ni considerado es insoportable; entonces, no surge el acople social en igualdad. Estas diferencias  no son el problema  sino el proceso interno de no reconocerlas.

El menosprecio y el desdén es una expresión de sometimiento y de racismo cultural, que es una constante desde antiguo, empero, se la elimina  con la interrelación sincera  y abierta  con el prójimo.

Es abogado, posgrados en Filosofia y Ciencia Política, Arbitraje y Conciliación, Alta Gerencia para abogados, Interculturalidad y Educación Superior, Docencia en Educación Superior, doctor honoris causa en Humanidades, profesor universitario  de pre y posgrado.

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