AMLO encabeza multitudinaria marcha en México y muestra músculo de cara a presidenciales

Cientos de miles de personas acompañaron este domingo al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en una inusual marcha por el centro de la capital para celebrar a su gobierno tras cuatro años en el poder y con las elecciones de 2024 en la mira.

La festiva caminata de casi seis horas, en la que el mandatario de 69 años lució pletórico y no paró de recibir abrazos, regalos y tomarse fotos, congregó a «1,2 millones» de personas, según el vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez. De momento, no hay fuentes independientes que confirmen la cifra.

El mandatario izquierdista cerró la marcha con un extenso informe en el Zócalo, la plaza principal de Ciudad de México, que se llenó de simpatizantes.

Citó al poeta y político cubano José Martí -«amor con amor se paga»- y destacó a los «millones» de beneficiados por los programas sociales de su gobierno.

También abordó la vital relación con Estados Unidos. Aseguró que no va «a pelear» con Washington salvo que impulse alguna política que ofenda a las 38,5 millones de personas de origen mexicano que viven en ese país.

Bautizó a su modelo de gobierno como «humanismo mexicano», el que busca -dijo- progreso con justicia y desechar la «obsesión tecnocrática» con las cifras de la economía.

Ante una multitud que le pedía postularse nuevamente a la presidencia, respondió: «¡No a la reelección!».

 «¡Es mi líder!» 

Sus simpatizantes caminaron vistiendo camisas y gorras moradas, el color del partido oficialista Morena, portando pancartas y numerosas banderas con emblemas partidarios.

En el trayecto, algunos protagonizaron momentos de euforia. «¡Presidente, presidente, gracias por tantísimo!», gritaba Aurora Rincón, una madre soltera, beneficiaria junto a su madre de apoyos del gobierno.

«¡Lo amo!», dijo, por su parte Sonia Campuzano, estudiante de sociología de 24 años, trepada en la reja de una iglesia para poder verlo. «¡Estoy muy emocionada! Es mi líder», añadió con voz temblorosa y limpiándose las lágrimas tras ver al presidente.  

Mexicanos marchan a favor de su presidente Manuel López Obrador/AFP

De fondo, el cántico «¡no estás solo!» de la multitud completaba la escena.

La movilización, vista por analistas como una demostración de fuerza de cara a las elecciones de 2024, colmó unos cuatro kilómetros de avenidas desde la céntrica glorieta del Ángel de la Independencia hasta el Zócalo.

Largas hileras de autobuses estacionados en avenidas aledañas al trayecto evidenciaron la fuerte movilización de partidarios.

Acompañaron al presidente, entre otros, el canciller Marcelo Ebrard; el secretario de Gobernación, Adán Augusto López; y la alcaldesa de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, los tres aspirantes del oficialismo a sucederlo en la presidencia.

Músicos tocando canciones tradicionales se sumaron al recorrido donde la palabra AMLO -el acrónimo del presidente- se replicó en camisetas, gorros y carteles de sus partidarios llegados de diversos puntos del país.

Es la primera gran manifestación oficialista durante el gobierno de López Obrador, que ostenta una popularidad de 59%, según un promedio de encuestas realizado por la firma Oráculus.

«Músculo político» 

La marcha tuvo lugar dos semanas después de que la oposición movilizó a decenas de miles de personas en Ciudad de México contra un proyecto de reforma electoral, que se convirtió en una expresión de rechazo al primer gobernante de izquierda de México.

El presidente negó que la movilización de este domingo fuera una respuesta al desafío opositor del 13 de noviembre y aseguró que su propósito era «celebrar» logros en los ámbitos social, económico e incluso de seguridad.

Simpatizantes de AMLO a los pies del Ángel de la Independencia/AFP

AMLO quiere «mostrar un músculo» político, comentó a la AFP Fernando Dworak, analista del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). 

«Fue un grave error de la oposición creer que se le puede vencer en la calle al presidente», añadió.

La movilización también se produjo en un ambiente de campaña adelantada. El presidente «sabe (…) que para que pueda ganar elecciones necesita una maquinaria aceitada, que funcione todo el tiempo», declaró por su parte el investigador de la universidad Tecnológica de Monterrey, Gustavo López.

Ese propósito se ve favorecido por la falta de liderazgos fuertes en la oposición, que se ha agrupado en la plataforma «Va por México», conformada por el otrora hegemónico PRI, el derechista Acción Nacional y el PRD (izquierda). 

La oposición acusa a López Obrador de «autoritario», «populista» y de «militarizar» el país.

El presidente asignó al ejército varias de sus grandes obras de infraestructura y mantiene a los militares en tareas de seguridad, un rol que -según oenegés de derechos humanos- exacerba la violencia del narcotráfico.