Embajador refuta datos de politóloga sobre el comercio internacional de coca y plantea el desafío que debería encarar Bolivia

El embajador de Bolivia en Países Bajos, Roberto Calzadilla, refutó los datos que difundió la politóloga Lily Peñaranda respecto al comercio internacional de coca y las causas por las que el país no estaría aprovechando su producción para la exportación.

La politóloga sostuvo que Holanda es el primer exportador de coca legal del mundo, seguido de Perú, mientras que Bolivia no aprovecharía este ámbito por una “miopía” y una “atrofia”, puesto que su misma legislación lo impediría y no así el mercado externo.

Calzadilla consideró irresponsables las declaraciones de la politóloga. Dijo que es falso el dato sobre Holanda y explicó que el impedimento para la exportación de la coca boliviana es el sistema jurídico internacional.

Con base en datos de Naciones Unidas, el Embajador señaló que Perú desde el año 2000 es el único país que exporta coca destinada al mercado mundial y que la mayoría de las cantidades se exportan a Estados Unidos, donde el producto se usa para la extracción de aromatizantes y la fabricación de cocaína legal con fines farmacéuticos.

Señaló que en 2020 Perú tuvo unas exportaciones de entre 148 y 149 toneladas hacia a los Estados Unidos.

En cuanto a la producción de la cocaína legal, los datos de Naciones Unidas indican que en 2020 Estados Unidos produjo 18 kilos. 

El principal exportador de cocaína legal ese año fue el Reino Unido con 46 kilos, seguido de Holanda con 9 kilos y Suiza con 2 kilos. El principal importador fue Holanda 24 kilos, seguido de Suiza con 12 kilos y Bélgica con casi 5 kilos. 

“Este mercado de la cocaína legalmente está destinado a los usos de la industria farmacéutica”, detalló Calzadilla.

El embajador recalcó que la legislación boliviana no es el impedimento para la exportación de la coca boliviana, sino el hecho de que este producto está clasificado en la Lista 1 de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, con lo cual está sujeta a las fiscalizaciones establecidas en ese marco.

Destacó que Bolivia ha dado un paso importante respecto al estatus de la hoja de coca y sus usos tradicionales, pero el desafío que se podría encarar ahora es plantear una reclasificación.

Explicó que no sería necesario establecer una empresa estatal dedicada a este tema como lo hace Perú, sino lo que Bolivia debería considerar es una un análisis de la revisión de la clasificación de la hoja de hoja de coca en las listas de la Convención Única de 61.

Calzadilla señaló que impulsar la reclasificación es un trabajo que se podría llevar adelante conjuntamente con el Perú y Colombia.

Mencionó que Bolivia recientemente ha realizado un trabajo de exportación de coca hacia Australia con fines medicinales y que esto es permitido por la Convención.

El Embajador reconoció que se observar algunos ajustes a la legislación boliviana, en la posibilidad de que Bolivia exporte extractos de coca y convertirse en productor de cocaína lícita, aunque expresó sus reparos de tomar este camino tomando en cuenta que el mercado no es grande y existen otros productos como la codeína./ERBOL