Fundado el 21 de Diciembre de 2016

martes, 4 / octubre / 2022

El Real Madrid comienza La Liga remontando al Almería de visitante por 2-1

La vida sigue igual. El Real Madrid volvió a remontar un partido complejo, cuesta arriba desde muy pronto, expuesto a la velocidad de dos delanteros rápidos y furiosos, con fútbol y convicción. Abrió LaLiga Santander demostrando la ampitud de su plantilla y su variedad de recursos, respondiendo a las dificultades de sus delanteros con el talento de sus defensas. El eterno Lucas Vázquez y el exquisito Alaba, que oposita a fichaje de la década, derrotaron a un Almería notable, competitivo, que acreditó también su etiqueta de campeón de la otra Liga, la Smartbank.

Cumplió Ancelotti con su promesa de refrescar al equipo en Almería, y tal vez se le fue la mano. Hay zonas sensibles cuando se acumulan cambios y estrenos, y la defensa está en cabeza. Sólo repitió uno de los cuatro de Helsinki, Mendy, y se notó nada más comenzar el duelo. Se acercó Eguaras al sector izquierdo, descubrió el desmarque de Ramazani a la espalda de Rüdiger y el belga convirtió con eficacia. El nuevo central madridista dudó lo justo para no poder recuperar la posición.

Almería inició su Feria muy pronto. En su regreso a Primera, a cinco días de su fiesta grande suspendida por la pandemia, los rojiblancos tenían un paisaje perfecto, a pesar de no poder inscribir a sus fichajes. El caso es que Con cinco defensas y el trabajo de los medios, el paisaje era perfecto para que Sadiq o Ramazani galoparan por el desierto. Nada que reprochar a la reacción del Madrid, que empujó a conciencia y remató como si no costara. En cinco minutos Valverde exigió dos veces a Fernando, gigante, y Benzema no atinó a embocar una colada de Vinicius. Pero con la fórmula de Rubi pudo atinar en una contra desde la frontal.

Esa oportunidad, la última del Almería en el primer acto (minuto 13) vino de una pérdida de Tchouaméni, imponente en el robo, pero algo fallón en la entrega. Acompañado de Camavinga y Kroos, fue el alemán quien agarró los mandos y surtió de balones a los delanteros. Una a la cabeza de Benzema, bloca Fernando. Otra al desmarque de Vinicius, Fernando salva el mano a mano. Una más desde el córner para Rüdiger, mano de Fernando junto al poste. Imbatible, el murciano.

Ancelotti debió sudar de lo lindo, impoluto con su chaleco de punto y su americana. Por la indumentaria y por el atasco ofensivo de su equipo. El equipo que gobernó Liga y Champions desde la eficacia en las áreas caía por ese método. Remate y medio en contra, una docena a favor. Ni siquiera el que entró, bien voleado por Lucas, fue válido por fuera de juego. Así que tocaba agitar el olivo para ver si caía fruto. Modric al maltrecho verde del Power Horse, antiguo Mediterráneo. Penalizado por su facilidad para ver amarillas, Camavinga cedió el puesto. Se abrió el partido, con poco gol para tanta ocasión. Un centro de Vinicius se fue al palo, Sadiq se estrelló con Courtois en un mano a mano, Samu probó desde lejos y Benzema cruzó un buen servicio de Vinicius exigiendo la respuesta sobresaliente de Fernando.

Lo del portero del Almería rozaba lo paranormal. De hecho, volvió a salvar el empate tras una jugada excelente de VInicius, ya con Hazard en el campo, segundos antes de que empatara Lucas. Con la izquierda, rebañando el balón rebotado en Benzema, el gallego es impagable desde que debutó con el Madrid.

El empate volcó el partido hacia la portería del Almería, que no encontraba rutas para salir. Rubi cambió a sus delanteros para ver si aireaba al equipo, pero fallaban las fuerzas. Pudo anotar Benzema, pero se le fue alto, y en una dejada de Hazard cayó derribado Modric y la falta quedó perfecta para un zurdo. Con tres cambios previstos, Ancelotti aceleró la entrada de David Alaba, que se fue como un rayo a lanzar. Colocó la bola, metió el empeine interior de seda y la colocó en la escuadra.

Reaccionó bien el Almería, que tuvo incluso dos buenas opciones de Lazo y Ely, desactivadas ambas por Courtois, ante la caída de tensión del Madrid. Agotó los cambios Ancelotti sin dar un minuto a Asensio en los dos duelos, mensaje evidente. No dejó de sufrir el campeón, exigido en un partidazo por el Almería. Un duelo intenso, igualado y bien jugado, más propio de octubre que de agosto. Esta Liga promete. /MARCA

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS