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jueves, 18 / agosto / 2022

Por qué los infectólogos aseguran que podemos convivir con el COVID, sin sufrirlo

Como bien saben los infectólogos y virólogos, los virus están en constante cambio y evolución. Y el coronavirus SARS-CoV-2 no es la excepción.

A la última variante de preocupación conocida como Ómicron descubierta enSudáfrica a fines de noviembre del año pasado y que desplazó a la más mortal Delta, le sucedieron nuevas subvariantes como BA.2 que es la predominante en Argentina y la región y que es hasta un 30% más contagiosa que la versión original del patógeno.

Pero las nuevas subvariantes, llamadas BA.4 y BA.5 se están propagando tan rápidamente en varios países, que los expertos y hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS), alertan que nadie debe hacerse ilusiones de que el coronavirus está a punto de desaparecer y que es una enfermedad que llegó para quedarse. “Solo con la acción concertada de los gobiernos, las agencias internacionales y el sector privado podremos resolver los desafíos convergentes”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, a la vez que destacó que el número de casos de coronavirus subió un 18% en la última semana, con más de 4,1 millones de casos reportados en todo el mundo.

El mayor aumento semanal en los contagios se registró en Oriente Medio, donde subió un 47%, según el informe publicado el miércoles por la noche. Los contagios se incrementaron en torno a un 32% en Europa y el sureste de Asia, y un 14% en América. Pero el dato clave es que los casos están en aumento en 110 países, impulsados principalmente por las variantes BA.4 y BA.5 de Ómicron, que hoy representaban un 52% de los casos de coronavirus en Estados Unidos , según una estimación informada el martes por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los dos sublinajes habían supuesto más de un tercio de los casos en Estados Unidos durante la semana del 18 de junio.

El SARS CoV 2 inició la pandemia con una estructura original desde Wuhan, pero en su reproducción desenfrenada muto de manera constante, siendo esta última con Ómicron la manera más eficiente que tiene el virus para hacer frente a las defensas naturales del huésped después de una infección COVID y a las promovidas por las vacunas”, explicó a Infobae el doctor Osvaldo Teglia, Profesor Adjunto a cargo de Enfermedades Infecciosas, de la Facultad de Ciencias Biomédicas, de la Universidad Austral.

“De acuerdo a un reciente estudio publicado por The New England Journal of Medicine, las nuevas subvariantes de Ómicron BA.4 y BA.5 son una nueva prueba de ello y han sido aún más esquivas que subvariantes anteriores para generar respuestas de anticuerpos significativas al infectar personas ya vacunadas con el refuerzo (3era dosis) de vacuna COVID – en comparación con la respuesta encontrada entre quienes se infectan con el virus original o incluso otras subvariantes anteriores de Ómicron. Estas subvariantes han seguido evolucionando con una escapatoria a las vacunas cada vez mayor y estos hallazgos brindan una explicación de cómo el SARS CoV 2 puede quedarse entre nosotros. Tal vez su manera de lograrlo haya sido Ómicron, el cual aparentemente enferma con menor gravedad a las personas comparado con anteriores variantes, permitiéndole así subsistir y seguir infectando a más gente, gracias a su notoria cualidad de eludir defensas. Hay que destacar que la Argentina no está exenta de un rebrote de casos merced a la llegada de nuevas subvariantes”, aclaró el experto infectólogo.

El doctor Luis Cámera, explicó a Infobae el comportamiento hoy del coronavirus: “En la actualidad, al virus no se lo puede eliminar. Ni por vacunas ni por antivirales, que están teniendo hoy algunas dificultades, como las que vivió el doctor Anthony Fauci, que tuvo que tomar una segunda tanda de medicamentos para contrarrestar los efectos del virus. Las subvariantes nuevas son increíblemente contagiosas. Pero la buena noticia es que son menos letales y generan una menor tasa de enfermedad grave”.

Hoy la clave pasa no tanto por volver a aislarse o imponer el barbijo en todo momento. Lo importante es estar vacunado con terceras y cuartas dosis para no padecer COVID grave. Por lo menos son necesarios tres pinchazos. Las actuales subvariantes escapan de la inmunidad de la vacuna, pero no tienen la fuerza para generar casos graves que lleven a las personas a internaciones. El fenómeno que vemos en el mundo es la reinfección. Hoy en la Argentina, el 80% ya hemos estado en contacto con el COVID y podemos reinfectarnos en cualquier momento”, remarcó Cámera.

En tanto, la médica infectóloga Romina Mauas (MN 100075), coordinadora médica en Helios Salud y asesora en infectología en Vittal, precisó a Infobae que las actuales olas de infecciones en el mundo corresponden a un comportamiento normal del virus. “No estamos en una fase sin olas en los países y en el mundo. Hoy son olas leves, con infecciones respiratorias no graves. La vacunación hay tenido un gran éxito en la prevención de eventos severos y es clave incrementarla a toda la población para que reciba una tercera o cuarta dosis”, indicó Mauas.

Hay nuevas variantes y con características virológicas diferentes del SARS-CoV-2 original. Tienen poco impacto en internaciones y enfermedad grave. Hoy la situación epidemiológica es muy diferente a la que vivimos hace dos años. Los esquemas vacunatorios han avanzado mucho y no se sostiene tanto tiempo las restricciones que vivimos anteriormente”, agregó la experta, que se esperanzó en que a medida que surjan nuevas vacunas que se puedan ajustar a las nuevas variantes, podríamos tener períodos de menos infecciones.

La OMS advirtió esta semana que “la capacidad para rastrear el virus está amenazada a medida que disminuyen los informes y las secuencias genómicas. La optimista fecha límite de mediados de año para que todos los países vacunen al menos al 70 por ciento de su población parece poco probable, con una tasa promedio en los países de bajos ingresos del 13 por ciento. En el lado positivo, en los últimos 18 meses, se han distribuido más de 12 mil millones de vacunas en todo el mundo, y el 75 por ciento de los trabajadores de la salud del mundo y los mayores de 60 años ahora están vacunados”.

Tedros pidió a los países que inmunizaran a su población más vulnerable, como el personal médico y mayores de 60, y señaló que cientos de millones de personas siguen sin vacunar y están en riesgo de sufrir enfermedad grave y muerte. Por eso, hizo un llamado para que todos los grupos en riesgo sean vacunados y reforzados, lo antes posible.

“Para la población en general, también tiene sentido seguir fortaleciendo ese muro de inmunidad, lo que ayuda a disminuir la gravedad de la enfermedad y reduce el riesgo de una condición prolongada o posterior a la COVID”. Dijo que los casos ‘leves’ continuos son disruptivos y dañinos ya que mantienen a los niños fuera de la escuela y a los adultos de sus trabajos, “lo que provoca una mayor interrupción económica y de la cadena de suministro”. Dijo que la meta del 70 por ciento de cobertura aún era deseable, basada en el principio de que si no compartimos las vacunas de manera equitativa, “entonces socavamos la filosofía de que todas las vidas tienen el mismo valor”.

Incrementos de BA.4 y BA.5

El doctor Jacob Lemieux, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital General de Massachusetts e instructor de la Escuela de Medicina de Harvard, dijo esta semana que los datos recientes de COVID-19 de Sudáfrica son “alarmantes”, ya que las subvariantes BA.4 y BA.5 de Ómicron parecen estar causando un aumento exponencial en las tasas de positividad, el porcentaje de todas las pruebas que son positivas, y ya representan más del 50% de los casos.

BA.5, junto a BA.4 están produciendo un aumento de casos en prácticamente todos los países europeos, incluso son una alta tasa de vacunación. Y eso ocurre por dos razones: aparentemente tiene una capacidad de contagio un poco mayor que la primera Ómicron, que a su vez era mayor que Delta. La segunda es porque escapa un poco más de la protección que nos dan las vacunas, o sea los anticuerpos”, afirmó a Infobae el virólogo Mario Lozano, doctor en Ciencias Bioquímicas y experto en Biología Molecular.

Hoy, el investigador Eric Topol, fundador y director del Instituto Scripps Translational Science en La Jolla, California, Estados Unidos, y una de las voces más escuchadas durante la pandemia, afirmó que una de las subvariantes que ahora está aumentando su frecuencia en el mundo, la llamada Ómicron BA.5, “es la peor versión del virus que hemos visto”.

La circulación de la subvariante BA.5 -según el doctor Topol- llevó “el escape inmunológico, ya extenso, al siguiente nivel y, en función de eso, una mayor transmisibilidad”. Es decir, que esa subvariante puede eludir más la protección dada por la infección previa o por la inmunización y afectar a las personas. ”Se podría decir que no es tan mala porque no ha habido un aumento marcado de hospitalizaciones y muertes como se observó” con otro sublinaje de Ómicron.

La influyente revista médica The Lancet, estima que se han salvado 20 millones de vidas gracias a las vacunas. “De acuerdo al estudio de Lancet y que incluyó a casi 100.000 pacientes, si bien fue mucho menor la cantidad de gente que desarrollo síntomas de COVID prolongado luego de la infección por Ómicron – 4.5%- comparado con la infección por Delta – 11.8%, aquellos porcentajes pueden ofrecer una realidad relativa a la hora de analizar la salud de la población en el largo plazo, particularmente en el contexto de un aumento en el número de casos”, aseveró el doctor Teglia.

Y destacó: “Algo que no debería subestimarse por la comunidad ni por las autoridades sanitarias, y estimular a mantener los auto-cuidados particularmente por parte de personas de mayor edad y/o inmunocomprometidas, es que estas subvariantes aunque aparentemente más indolentes por ocasionar enfermedad leve, también pueden ser el motivo de COVID prolongado.

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