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sábado, 24 / septiembre / 2022

Editorial: LOS DERECHOS HUMANOS Y LAS NN.UU.

Un logro histórico de la Organización de las Naciones Unidas fue la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en diciembre de 1948, “como un ideal común para todos los pueblos y naciones”, que es la más completa relación de los derechos humanos, descritos en treinta artículos. Si bien hay quienes no la consideran vinculante, su elevado valor moral y su influencia en el mundo persisten.

En un recuento de lo sucedido en estos últimos 72 años hay frustración, pues el respeto de los derechos humanos no ha sido alcanzado plenamente. Y no es que no hayan existido intentos. El 16 de diciembre de 1966, la ONU adoptó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, abierto a la firma, ratificación y adhesión de los Estados miembros de la organización. Pero pasaron diez años antes de que fueran parte del mismo los 35 Estados necesarios. Entró en vigor el 23 de marzo de 1976.

Otro intento fue la creación en 2006 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. En realidad esto fue impulsado porque su predecesora —la Comisión de Derechos Humanos—, a menudo fue criticada por incluir miembros cuyos gobiernos abiertamente violaban los derechos humanos. Sin embargo, esto no se corrigió.

Aunque la ONU no crea listas negras de países que violan los derechos humanos, en sus informes y en los de agrupaciones no gubernamentales se muestran a países que si los violan. Y nuevamente se cae en ´la  incongruencia: aún hay gobiernos violadores  que conforman el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El Alto Comisionado de la ONU para los DDHH, Michelle Bachelet, en más de un informe expuso los casos de violaciones de los derechos humanos en el mundo, y señaló -de manera tibia-, como una de las «naciones que preocupan por el contexto de reducción del espacio democrático», a Rusia.

Con la cruenta invasión/guerra a Ucrania que ya lleva más de 100 días, nos preguntamos, si habrá ahora la determinación para excluir y no solo «suspender» del Consejo al gobierno de Vladimir Putin que nos viene mostrando la cara más siniestra de su regimen; es decir su desprecio por la vida. Si así se procede, se desmentiría aquello de que es poco lo que se puede esperar la organización mundial en la protección de los derechos humanos, pese a que sigue ostentando el galardón de haber proclamado la notable Declaración Universal de los Derechos Humanos.

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