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miércoles, 5 / octubre / 2022

Centro de Medicina Nuclear y Tratamiento del Cáncer se apoyó en la experiencia técnica y profesional de Argentina

El año 2014 se firmó un convenio entre la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN) y la empresa argentina INVAP para la construcción y puesta en marcha de tres centros de medicina nuclear en Bolivia, además de la capacitación de 90 profesionales bolivianos en medicina nuclear, entre radiólogos, radio-farmaceutas, técnicos en medicina nuclear y enfermeras.

El acuerdo –en realidad el punto sobre la construcción de las infraestructuras– fue pospuesto por varias causas, entre ellas el golpe de Estado que sufrió el país en noviembre de 2019 y la pandemia mundial del COVID-19. Sin embargo, después de lograr una contención efectiva de los contagios, se pudo implementar la construcción del primer Centro de Medicina Nuclear del país y su inauguración pública el pasado 6 de marzo en la ciudad de El Alto.

El gerente de proyectos TIC y Servicios Tecnológicos de INVAP, Juan Carlos Rodríguez, afirmó el jueves, en una entrevista con la agencia de noticias tecnológicas y científicas argentina, TSS, que a partir del convenio, se estableció todo el asesoramiento técnico y profesional para capacitar y brindar las condiciones óptimas de funcionamiento al flamante centro de El Alto, así como se replicará en los otros dos centros que están siendo construidos en Santa Cruz y La Paz.

“Entre principios y fines del segundo semestre de este año va a estar en funcionamiento el próximo centro, en Santa Cruz de la Sierra. En cuanto al tercero, que es el de La Paz, estimamos que va a estar entre el cuarto trimestre de este año y el primero del año que viene. Las construcciones están muy avanzadas: en el caso de Santa Cruz, en abril empezamos con la instalación de equipos y ahora viene la puesta en marcha. Ahí surgirá la problemática previa a la puesta en marcha de los servicios y tomará unos meses hasta que estén en condiciones de abrir las puertas a los pacientes”, señaló, según la publicación.

Este moderno centro cuenta ahora con dos aceleradores lineales multimodalidad, un equipo de braquiterapia, un tomógrafo TAC, ocho consultorios para pacientes oncológicos, siete sillones y tres camillas para la aplicación de quimioterapia con bomba de infusión y monitoreo clínico, además de un equipo de tomografía PET/CT y uno de tomografía SPECT/CT, los primeros equipos de este tipo que recibió el país en toda su historia.

Sin embargo, la parte del acuerdo sobre la capacitación de profesionales sí se llevó a cabo a lo largo de estos años en varios países, entre ellos, Argentina a través de INVAP y la Comisión Argentina de Energía Atómica (CNEA).

Explicó, además, que el proyecto también incluye la venta de algunos de los insumos que necesitarán estos centros para su funcionamiento diario. “En principio, en la Argentina van a ser producidos los generadores de tecnecio, que son los radioisótopos. Para la fluordeoxyglucosa 18 (FDG), que se usa en el PET, ellos están construyendo una fábrica, pero recién estarían en condiciones de producir en el segundo semestre de este año. Mientras tanto, y por un tema de logística, van a cubrir esa necesidad con un producto de Chile”, sostuvo Rodríguez.

Afirmó que la capacidad de pacientes que se puedan atender en estos centros suele estar condicionada por la cantidad de turnos de trabajo que se puedan tener. En el Alto estarán en el orden de 25 a 30 pacientes por cada uno de los dos aceleradores lineales, seis pacientes diarios en braquiterapia y entre cinco y seis pacientes por equipo al día, en el caso de los tomógrafos.

“En términos más generales, se estima una atención diaria de 120 personas y que unos 36.000 pacientes podrían ser atendidos anualmente”, añadió.

Por supuesto que también existe un proceso de aprendizaje y optimización a partir de la experiencia de los residentes que administran el centro médico. “La curva para arrancar el funcionamiento de un centro de este tipo implica un proceso de aprendizaje y correcciones hasta que avanza, y la incorporación de los profesionales es lenta por la formación que requiere la gente en el área”, complementó el gerente de INVAP.

Como parte del convenio, durante el primer año de trabajo, los especialistas argentinos realizarán la supervisión y seguimiento de los tratamientos, controles de los informes de diagnóstico y de los planes de radioterapia, y para complementar ese acompañamiento, la Organización Internacional de Energía Atómica hará controles de rutina y soporte hasta que se vayan ajustando todos los planes de trabajo, en el marco del cumplimiento de las estrictas regulaciones internacionales que deben cumplir este tipo de centros de medicina nuclear.

INVAP tiene la expectativa de poder seguir trabajando en otros proyectos con Bolivia, como una iniciativa en conjunto con la CNEA para aplicar técnicas de Terapia por Captura Neutrónica en Boro (BNCT, por sus siglas en inglés), una técnica para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer.

La empresa INVAP (Investigaciones Aplicadas) tiene amplia experiencia en medicina nuclear y fue creada en 1970 a partir de un convenio firmado entre la Comisión Nacional de Energía Atómica de Argentina y el Gobierno de la Provincia de Río Negro, su sede central se encuentra en la ciudad de San Carlos de Bariloche, y tiene una destacada experiencia en la construcción de centros de medicina nuclear en países como Australia, Egipto, Holanda e India, entre otros./ABI.

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