Fundado el 21 de Diciembre de 2016

sábado, 25 / junio / 2022

Editorial: EL TRANSPORTE PÚBLICO EN TARIJA

Ante la exigencia de los choferes del transporte público que exigen mayores concesiones, tras la liberación de muchas dadas después de la pausa obligada por la pandemia de Covid, creemos que es tiempo de reglamentar algunas peculariedades de los chóferes, como son la educación, el respeto a las normas vigentes y su higiene personal.

Los sindicatos y federaciones del ramo junto a la Dirección de Tránsito deben capacitar y tomar exámenes a los afiliados sobre relaciones humanas. Revisar periódicamente el estado de los vehículos y la comodidad que deberían brindar a los pasajeros, retirando de circulación los automotores viejos.

En la actualidad es tanta deficiencia y el desconocimiento de las normas de tránsito, que la mayoría de los chóferes del transporte público no hacen caso de la señal de ‘pare’ realizada por los menores, ahora que ya se reiniciaron las labores escolares, porque ‘pagan boleto escolar’ y prefieren transportar a quienes darán más ganancia, craso error de estos señores, debido a que los pequeños deben llegar a tiempo a sus establecimientos educativos o a sus casas, si pierde una movilidad tendrá que esperar como mínimo diez minutos más, lo que le significará atrasarse ya sea en la ida o la vuelta.

De ese modo, todo depende del grado de instrucción de esos señores y desgraciadamente las autoridades de Tránsito no vigilan esto y por ende hay demasiado abuso. Si la Policía no abastece las necesidades, los ciudadanos debemos constituirnos en vigilantes activos tomando nota de las características de la movilidad o anotando la placa y denunciando a Transito, al PAC o 110.

Cabe también señalar que las denuncias efectuadas por teléfono tienen que ser aceptadas. Toda vez que en la mayoría de los casos los policías solicitan que el denunciante se traslades personalmente a las oficinas de Tránsito o a las Epis barriales, situación que muchas veces al tener un costo económico de traslado o al ocupar tiempo, se termina dejando de lado.

De igual modo la ignorancia de los conductores les hace cometer graves infracciones, pues no solo se da el caso de los conductores que realizan lo indicado líneas arriba, sino también de aquellos que paran en cualquier lugar, no esperan la subida o bajada de los pasajeros, hacen caso omiso de las señales de los semáforos, y lo peor imprimen excesiva velocidad para tratar de ganar tiempo, sin olvidar que invaden carril o ensordecen con sus bocinas si les toco algún embotellamiento vehicular, que se da en la gran mayoría de las veces por la falta de educación al conducir de su mismo sector.

De esa manera, reiteramos la responsabilidad de las federaciones y sindicatos de transportistas el deber que tienen para con sus afiliados, de prepararlos e instruirlos para que cambien de conducta y de ese modo brindar un mejor servicio a la población que se deben y que les paga.

El Defensor del Pueblo junto al Defensor del Usurario tienen la obligación de realizar campañas al interior de las organizaciones de transporte y también de controlar tanto a este sector como al policial para que cumplan con su obligación.

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS