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miércoles, 19 / enero / 2022

Tarija llora la pérdida de Manuel Fariñas, reconocido por su excepcional trayectoria en la educación 

El hermano Manuel Fariñas ha partido de este mundo, la mañana de este martes 11 de enero se conoció el deceso del filantrópico y renombrado personaje que a sus 77 años resaltaba por su excepcional trayectoria en la educación en Tarija.

Un infarto y varias embolias dejaron al Hermano en delicado estado de salud, por lo que en los últimos meses estuvo viviendo en Cochabamba donde estuvo recibiendo atención médica. Su deceso se registró al promediar las 4 de la madrugada, según informaron sus allegados.

Sus restos mortales están siendo velados en la casa de descanso de los hermanos de La Salle en Cochabamba. Al momento se encuentran haciendo gestiones para ver la posibilidad de traer sus restos y darle la cristiana sepultura en la ciudad de Tarija.

Hombre de gran fibra, nació el 5 de junio de 1944, en Barcelona. De padres gallegos, fundió en su ser la indulgencia y tesón del peregrino y migrante gallego, y la energía y la decisión catalanas. De gran vocación de servicio y convencido de que su camino estaba en la búsqueda de la justicia a través de la solidaridad y el amor al prójimo inspirados en el Evangelio, decidió entrar en el Instituto de las Escuelas Cristianas (más conocidos como Hermanos de La Salle).

De la mano del Hno. Felipe Palazón y seguro de que en Latinoamérica podía entregarse plenamente al servicio de los demás, llegó a Tarija , en 1976 para trabajar en el Colegio Antoniano. Inmediatamente, la comunidad tarijeña descubrió en él el carisma, el ánimo, el brío y la tenacidad que lo definen.

La pasión por ese único valor que es el ser humano en su relación con Dios lo llevó a concebir muchos proyectos. Fundó el colegio La Salle de Tarija, en 1984. Siempre pendiente de las necesidades de la juventud, aceptó, por primera vez en un colegio La Salle, a las primeras alumnas. La Casa de la Juventud nació como un anexo del Colegio donde los jóvenes pudieran cultivar un arte y crecer espiritualmente: la pintura, o la música en sus diferentes manifestaciones. Se trataba de formar un estudiante sensible, inquisitivo, solidario, caritativo.
Como servidor de Dios, fue uno de los gestores del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Tarija. 

La Voz de Tarija se une al dolor de la familia doliente, dejando su más sentido pésame.

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