El COVID-19 se propaga entre los ciervos y los científicos temen que lo transmitan a los seres humanos

En un estudio realizado por científicos de universidades de EEUU y el Reino Unido se descubrió que el coronavirus SARS-CoV-2 se propaga entre los ciervos de cola blanca y otras especies que viven en estado salvaje en Norteamérica. La detección del virus en distintas especies de animales y en diferentes lugares del mundo genera preocupación entre los especialistas, ya que podría mutar y volver a contagiar a los seres humanos.

Los científicos consideran que el virus podría evolucionar entre distintas especies y luego volver a contagiar a las personas, lo que eventualmente puede generar nuevas pandemias.

Aunque el origen de la actual pandemia por SARS-CoV-2 aún está en debate, es casi una certeza que el virus pasó de un animal, presumiblemente un murciélago, a un huésped intermedio y luego a los seres humanos.

Con el transcurso de los meses, se comprobó también que las personas pueden infectar a los animales. Se han hallado casos de perros y gatos y también de animales de zoológicos como gorilas y leopardos de las nieves. Incluso se propaga a los animales de granja, como fue el caso de los visones en Dinamarca, donde se ordenó el sacrificio de miles de individuos de esa especie, por temor a un contagio a los humanos.

El último estudio fue publicado a comienzos de este mes en BioRxiv, un servidor de información científica aún no revisada por partes. El análisis da cuenta de la detección del coronavirus en animales, fue realizado por especialistas de las universidades de Cambridge, estatal de Pensilvania, Park, Cornell y estatal de Iowa.

La especie estudiada es el ciervo o venado de cola blanca. Los especialistas consideran que el virus podría pasar a individuos de esa especie que habita en las granjas y de allí a los seres humanos, teniendo en cuenta el contacto que estos animales tienen con las personas, ya que suelen tener un comportamiento dócil y tocar a las manos y rostro de los humanos cuando piden comida. Esto abre la posibilidad de que el virus se transmita.

Respecto de la forma en que se contagiaron los ciervos salvajes, la doctora Suresh Kuchipudi, del Laboratorio de Diagnóstico Animal de la Universidad Estatal de Pensilvania, que compartió la dirección del estudio, dijo que “si alguien muerde una manzana y la arroja o incluso si estornudó en un pañuelo de papel y lo dejo caer” un animal puede llegar a contagiarse.

Los especialistas hallaron que un tercio de los ciervos analizados en Iowa desde septiembre de 2020 a enero de 2021 presentaba infección por COVID-19.

Además, Kuchipudi dijo que se detectó que las aguas residuales son portadoras del virus, por lo que podría ser una fuente de contagio. También que las personas saliven en el medio ambiente o contaminen de otras formas. Por lo tanto, señaló, los ciervos pueden contagiarse el virus entre sí.

“Estos son animales altamente susceptibles, aunque no se sabe cuánto virus necesitan para infectarse”, dijo Kuchipudi a CNN. “Surge una pregunta urgente: sabemos que los ciervos están transmitiendo virus entre ellos de manera efectiva, y entonces, ¿a quién se lo están transmitiendo?”.

También es posible que otra especie contraiga el virus de las personas e infecte a los ciervos. “No sabemos qué está pasando en nuestro propio país y necesitamos averiguarlo”, dijo Hon Ip del Servicio Geológico de Estados Unidos, en Wisconsin.

El equipo conducido por Ip analizó animales como zorros, ratones, entre otros, que se hallaban en los alrededores de una granja de visones en el estado norteamericano de Utah y descubrió que eran susceptibles a contagiarse el coronavirus. Utah había sido epicentro de un brote de la enfermedad.

Originalmente los científicos se preocuparon ante la posibilidad de que el visón, que contrajo el virus que causa el COVID-19 en las personas, pudiera infectar la vida silvestre local, pero no hallaron indicios de eso. “Fue una sorpresa muy agradable”, dijo Ip a CNN. Pero los ratones, mapaches, zorrillos y otros animales portaban una carga de otros coronavirus. “La cantidad de coronavirus y la diversidad fue una sorpresa”, agregó el especialista.

“Nuestros hallazgos indican una prevalencia inesperadamente alta de coronavirus entre los animales domésticos y salvajes a los que se les hicieron pruebas en granjas de visones y plantean la posibilidad de que estas operaciones puedan ser puntos críticos potenciales para la futura propagación viral transespecies y la aparición de nuevos coronavirus pandémicos”, escribieron en un informe publicado en la revista Viruses en octubre.

Tanto Ip y Kuchipudi y otros especialistas consideran que se necesitan muchos más estudios como este.

Kuchipudi y sus colegas llevaron a cabo su investigación después de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicara una investigación en julio que encontró que el 40% de los ciervos examinados en cuatro estados tenían anticuerpos contra el SARS-CoV-2, evidencia de que habían sido infectados.

Hay varias razones por las que los científicos no quieren que un virus como el que causa el COVID-19 infecte a los animales. Por un lado, crea lo que se conoce como reservorio, de modo que incluso en el improbable caso de que todas las personas se vacunen y el virus deje de circular entre los humanos, aún circularía entre los animales y podría volver a infectar a las personas con el tiempo.

Sin embargo, es más probable el riesgo de que pueda cambiar y evolucionar. Esto puede suceder por la adaptación constante. A medida que infecta a diferentes especies, el virus cambiará para adaptarse mejor a esas especies y eso podría hacerlo más o menos peligroso para los humanos.

Además, los virus pueden tomar atajos intercambiando grandes trozos de material genético en un proceso llamado recombinación. La influenza es especialmente buena en esto, pero los coronavirus también pueden hacerlo. Si un animal está infectado con más de un coronavirus a la vez, los dos tipos pueden mezclar y combinar genes y potencialmente presentar nuevas variantes.

“La recombinación es uno de los principales mecanismos para la evolución del coronavirus”, dijo Ip. Entonces, si los animales ya son portadores de sus propias variedades de coronavirus, y las personas los están infectando con cepas que causan pandemias entre los humanos, existe la posibilidad de que estos virus infecten a los animales al mismo tiempo, intercambien material genético y den lugar a nuevos virus. Especies virales pandémicas.

“Esto plantea preguntas muy urgentes sobre la trayectoria de esta pandemia”, dijo Kuchipudi. Si hay animales como el ciervo de cola blanca que se infectan con el SARS-CoV-2 con tanta facilidad y se transmiten el virus entre ellos con tanta facilidad, eso es una señal de alerta.

Eso significa que se necesita una vigilancia mucho más estricta para ver qué otros animales podrían estar siendo infectados por personas o por otros animales, y qué amenaza podrían representar para otros animales y para las personas. “Necesitamos estar preparados para cualquier variante que pueda surgir”, dijo la especialista.

Ip consideró que se necesita vigilancia para saber qué coronavirus viven en animales que podrían ser la fuente de la próxima pandemia, no solo entre murciélagos en cuevas remotas en el sudeste asiático, sino quizás entre ratones, ciervos o mapaches en zonas de occidente.

Además, las personas son la principal fuente de propagación del virus. Incluso si el COVID-19 originalmente provenía de animales, los humanos son las especies que lo ha amplificado y propagado.

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