Tras la decisión de Brasil de rebajar aranceles del Mercosur, Uruguay reiteró la “necesidad de modernizar y sincerar” el bloque

Uruguay apeló este viernes a la “necesidad de modernizar y sincerar” el Mercado Común del Sur (Mercosur) después de conocerse la decisión de Brasil, anunciada horas antes, de rebajar su arancel de importación y, por tanto, de adoptar una alteración que aún se discute dentro del bloque.

La Cancillería y el Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay emitieron un comunicado conjunto, en el que señalan que “la decisión de Brasil se entiende en el marco actual del MERCOSUR en tanto Zona de Libre Comercio imperfecta”.

“Lo comunicado por el Gobierno de Brasilrefleja la necesidad de modernizar y sincerar el MERCOSUR, como forma de lograr una mejor apertura e inserción internacional”, agregó el escrito.

Este viernes, Brasil anunció que aplicará una reducción del 10% a los aranceles del 87% del universo de sus importaciones de bienes y servicios.

Según un comunicado conjunto de los Ministerios de Relaciones Exteriores y Economía de ese país, la rebaja estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2022 y fue decidida en forma unilateral y al amparo de normas del Mercosur que permiten “adoptar medidas destinadas a proteger la vida y la salud de las personas”.

La reducción del arancel externo del bloque que Brasil integra con Argentina, Uruguay y Paraguay se discute desde hace meses y ya ha sido virtualmente acordada, aunque no formalizada.

Argentina era el país con mayor resistencia a esas rebajas, pero hace un mes se mostró más abierto, en el marco de una visita a Brasilia de su nuevo canciller, Santiago Cafiero, quien fue recibido por su homólogoCarlos França.

Al final de ese encuentro, ambos ministros anunciaron que habían alcanzadoun “acuerdo” para esa reducción del 10%, lo cual sería consultado con Paraguay y Uruguay, que ya estaban inclinados a aceptar esa alteración.

Hasta entonces, se esperaba que la rebaja de los aranceles sería anunciada en la próxima cumbre del Mercosur, prevista para diciembre y que será organizada por Brasil, que ejerce en este momento la presidencia semestral del bloque y hasta ahora no ha establecido ni fecha ni lugar para esa cita presidencial.

El arancel máximo a las importaciones del Mercosur es actualmente del 35%, pero en promedio se aplica un 12% y Argentina se mantenía contrario a revisarlo hasta la visita de Cafiero a Brasil el pasado octubre.

Hasta ese momento, el Gobierno argentino abogaba por rebajas más moderadas y selectivas, con el argumento de que así se permitiría que la producción nacional pudiera mantener su competitividad frente a las importaciones de otros mercados.

En la nota en que se anunció la decisión bilateral del Gobierno de Jair Bolsonaro este viernes, se precisó que Brasil “ha trabajado en forma intensa en el ámbito del Mercosur para la revisión” del arancel, que “en más de 25 años jamás sufrió un proceso de reforma integral”.

El comunicado añade que Brasil “permanece plenamente comprometido con las negociaciones en curso en el Mercosur” y subrayó que su decisión “sigue los parámetros ya acordados” con los otros socios del bloque.

En los últimos meses, el gobierno brasileño ha impulsado una serie de medidas para contener la inflación, que acumula un aumento de 10,25% en 12 meses hasta septiembre, superando los dos dígitos por primera vez en más de cinco años.

“En un momento como el actual, en que tenemos una presión inflacionaria fuerte en la economía brasileña, nos gustaría dar un choque de oferta, facilitando la entrada de importaciones para moderar los reajustes de precios”, dijo antes del anuncio el ministro de Economía, el liberal Paulo Guedes, citado por el diario O Globo.

Según O Globo, la medida se aplica solo a Brasil y a pedido de Argentina se excluyeron rubros considerados “sensibles” por ese país, como automóviles, autopartes, lácteos, textiles, duraznos y juguetes.

La reducción del arancel externo común a importaciones de terceros países ha sido, junto a la posibilidad de negociar individualmente acuerdos comerciales con terceros países, uno de los temas más espinosos del bloque en los últimos años.

La flexibilización del bloque, impulsada sobre todo por Brasil y Uruguay, en pos de una mayor integración a la economía global, chocaron con el inmovilismo de Argentina y fueron motivo de grandes tensiones. /Afp

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