SOBRE LA  PROSTITUCIÓN

Al abordar el libro “Prostitución” me sentí atrapado y muy entusiasmado con su lectura porque me incitó a profundizar sobre numerosos aspectos de la prostitución que no siempre están expuestos con la claridad que lo hace el escritor Raúl Omar Pino-Ichazo Terrazas, autor de este tratado ejemplar, que es importante por su actualidad y por el análisis que hace de la inmensa cantidad de prejuicios que existen al respecto.
Con frecuencia recibo los ensayos de filosofía del derecho que Pino-Ichazo en los principales periódicos y suplementos literarios de Bolivia y en consecuencia, no me sorprendí cuando llegó a mis manos este libro tan especial e impactante.
El autor, que es jurista, profesor universitario y escritor pone en esta obra un «toque» muy especial porque dada su extraordinaria capacidad docente, logra transmitir en forma fácil y accesible los dilemas y aspectos complejos, legales, éticos y humanistas que caracterizan a la prostitución. Quien quiera entenderlos no debe dejar de leer este libro trascendente.
El lenguaje que utiliza es pulcro, rico y directo, y por tal es muy grata su lectura. Sin dudas se trata de un texto deberá ser popularizado y llegar a todos los componente de la sociedad.
El espectro temático que abarca este libro es muy completo, haciendo que sea un verdadero tratado. Los temas fueron titulados y tratados en forma de capítulos, siendo: Instinto indeclinable, intromisión del estado, mejoramiento de las condiciones de la prostitución, la experiencia en cuerpo propio, muy difícil extraerse de la prostitución, mayoría de las mujeres no ejercen voluntariamente, oficio con secuelas que beneficia a la humanidad y, un mundo sin prostitución es inimaginable.
Deseo transcribir el siguiente párrafo de este libro que da una idea del componente psicológico del análisis: «Si la sensibilidad asume preeminencia en el trato con mujeres prostituidas, el contacto puede constituirse en una de las vivencias más profundas de los actores; ella consciente de su misión de complacer, presenta su mejor imagen y rostro amistoso para doblegar la voluntad del cliente; él, usualmente inseguro en un ambiente desconocido, aspira a equiparse de temple aparentando el estereotipo de un hombre experimentado y mundano».
La filosofía siempre se ha ocupado de definir las distintas formas del amor y el goce sexual. Ya Platón en «El banquete» describe el amor en su aspecto metafísico mientras que Lucrecio y Virgilio se refieren al amor físico.
Con el desarrollo de la ciencia esos dos aparentemente distintos aspectos del amor se llegan a entrelazar en un único mecanismo fisiológico que permite entender mucho de lo presentado en este libro. Al respecto, recientemente en febrero de este año se ha publicado una interesante investigación titulada ¿Cerebro o corazón? El amor analizado por la ciencia En ese artículo se comenta que «la dopamina en grandes cantidades, además de aumentar el nivel de testosterona, la hormona del deseo sexual, está asociada con una gran capacidad de concentración, euforia y dependencia, que son síntomas de adicción. “El cerebro enamorado fabrica además otras sustancias como norepinefrina, que produce euforia, pérdida del apetito y bajos niveles de serotonina que genera la necesidad de estar con el ser amado”.
Evidentemente, la prostitución está íntimamente ligada a los aspectos psíquicos y fisiológicos de las necesidades sexuales de los seres humanos y es el resultado de su inserción en las culturas sociales. Federico Engels que estudió y presentó el tema de las relaciones sexuales en las constituciones de las familias, escribe en su tratado titulado El Origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado, que se debe diferenciar entre los intereses individuales y colectivos existentes en las uniones sexuales de las llamadas familias consanguíneas, grupales, monógamas, nobles, etc. y también entre las tendencias y deseos sexuales.
En lo concerniente a la prostitución es interesante citar lo que escribe a propósito de las sociedades antiguas: «La prostitución venal fue al principio un acto religioso; practicábase en el templo de la diosa del amor y primitivamente el dinero ingresaba en las arcas del templo. Las hieródulas de Amaitis en Armenia, de Afrodita en Corinto, lo mismo que las bailarinas religiosas agregadas a los templos de la India, que se conocen con el nombre más tarde sino por estas sacerdotisas, en reemplazo de todas las demás. En otros pueblos, el hetairismo proviene de la libertad sexual concedida a las jóvenes antes del matrimonio; así, pues, es también un resto del matrimonio por grupos, pero que ha llegado hasta nosotros por otro camino».
El último capítulo de este libro de Raúl Omar Pino-Ichazo Terrazas, titulado Un mundo sin prostitución sería inimaginable, se presenta a modo de conclusión y analiza la moderna contradicción ente los aspectos morales para la «estabilidad espiritual» y los materiales para mantener ese oficio «satanizado» de vida. También analiza los factores pobreza, indigencia y la desigualdad económica del mundo que «afirman que las sociedades no podrían vivir sin la presencia de la prostitución ejercida por mujeres adultas con albedrio».
-El oficio de la prostitución –dice Pino-Ichazo Terrazas, -es una realidad de la historia humana y un problema social no resuelto respecto de los derechos humanos forjados por el ímpetu de la evolución social y sus necesidades. Finalmente abroga por una legislación realista, inteligente y humana.
El filósofo francés Jean-Jacques Rousseau (1712—1778) nos reflexionaba: «El estado natural de todos los hombres debiera ser el de una situación de libertad e igualdad, pero si no podemos regresar atrás en tiempo, bien podemos cambiar la sociedad llegando a una reconciliación con la naturaleza mediante la ayuda de una educación que estimule el individualismo e independencia personal.»
*Prof. Emérito Dr. Ernesto Kahan. Receptor del PREMIO NOBEL DE LA PAZ 1.985
Facultad de Medicina. Univ. Tel Aviv

Por: Raúl Omar Pino-Ichazo Terrazas

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