FATIGA DEL CONFINAMIENTO

Más de un año y medio de esta pertinaz pandemia ha generado un obligado y sensato confinamiento en diversos grados de rigor y duración, decanta inequívocamente en una fatiga  y stress o un estado de tensión exagerada al que se llega por un exceso de actividad, de trabajo o de responsabilidad y que conlleva a trastornos psicológicos y físicos.

Este estado no solo se manifiesta en los adultos y adolescentes  sino en los maravillosos niños que no se evaden absortos de su desconcierto, debido a que se los ha apartado  de la rutina escolar, interrumpido su proceso de interactuación humana con sus compañeros que es indispensable   para su formación y desarrollo de la semilla de su futura madurez, además de un cambio radical  en las costumbres  en el hogar.

Hoy, con las variantes del virus, unas más peligrosas que otras, se erige la conclusión contundente de inclinarse por la vacuna, porque éstas sin duda protegen y las variantes  causan estragos precisamente  en las personas no vacunadas, además que estas variantes no discriminan grupos etarios.

¿Es una irracionalidad no vacunarse?, Si, porque debemos acatar las determinaciones de la ciencia que no admite  opiniones y posturas empíricas.

La población de Bolivia y las del resto de Latinoamérica demuestran que “no habíamos sido tan tercermundistas” y nos sujetamos a las disposiciones de la ciencia, en contraposición y paradoja con los países  desarrollados donde existe aún una implacable resistencia a la vacuna.

Concluyendo que, unos piensan mejor que otros, y no por chauvinismo sino por una sensata adhesión a los profesionales médicos epidemiólogos del mundo y por la naturaleza exigente del estudio de la medicina,  y porque aquéllos no han sacrificado largos años de estudio  y adquisición de experiencia, en vano.

 

por: Dr. Mg. Raúl Pino-Ichazo Terrazas es abogado, posgrados en Filosofia y Ciencia Política(Cides-UMSA), Arbitraje y Conciliación, Alta Gerencia para abogados(UCB-Harvard), Derecho Aeronáutico, Interculturalidad y Educación Superior(UMSA), Docencia en Educación Superior(Universidad Loyola, doctor honoris causa en Humanidades, tesis aprobada

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