El boliviano Jorge Ibáñez, quien empezó limpiando pisos, es hoy un profesor premiado en EEUU

Jorge Ibáñez nunca dejó de soñar. Tenía claro lo que buscaba: triunfar en Estados Unidos. En 1992 dejó su barrio Chamoco Chico, en la ciudad de La Paz, y se fue a Estados Unidos. Empezó desde muy abajo hasta consolidarse como el mejor profesor de matemáticas en el estado de Utah y en el distrito de Jordan.

En su tierra natal, Jorge tuvo que batallar mucho por salir adelante. Cuando era niño debía madrugar para acarrear agua en baldes y llevar el líquido vital  a su hogar. Siempre estaba al lado de su mamá, Francisca, quien lo defendía con uñas y dientes. Entonces él se hizo la promesa de no defraudarla.

Hasta que en el 92 dejó la ciudad del Illimani rumbo al gigante del norte, en aquellos años él quería ser doctor. “En mis inicios trabajé bastante para sostenerme en Estados Unidos”, dice el hombre que entonces estaba por los suelos, era housekeeper o  encargado de limpiar los pisos. Estuvo en un hotel y en un hospicio de ancianos.

Mientras trabajaba, se interesó por la psicología y sacó su licenciatura. Fue por más, hizo un posgrado en educación superior, con mención en matemáticas y ciencias naturales. Entre otras áreas, él se especializó en liderazgo.

Desde niño  tenía un ejemplo a seguir… su mamá. “Ella es un ejemplo de lucha, trabajo y educación. En mi niñez la vi defenderme si alguien era abusivo conmigo, pero lo que más me llega es la manera en la cual me ayudaba a hacer mis tareas de escuela, aunque ella no tenía una educación formal. Con esas acciones me ayudó a decir ‘sí puedo’, por eso hoy todo logro se lo dedico a ella”, arguye el paceño de 56 años que enseña a estadounidenses, latinos, asiáticos y africanos, entre otros.

Dicta clases en el West Jackson Middle School (Escuela Intermedia West Jackson) del distrito de  Jordan, allí fue elegido el profesor del 2020. En 2015 fue reconocido como el mejor profesor del año en el estado de Utah, en matemáticas, ingeniería y logros científicos.

La premiación se realizó en marzo de 2015. Quienes nominaron a Ibáñez dijeron: “Es un mentor y maestro. Ha tenido serios impactos en los estudiantes por su capacidad para conectarse con ellos, tanto en grupos como en entornos individuales. Él brinda comentarios positivos para ayudar a sus alumnos en el camino, sin importar si se trata de la escuela, el trabajo escolar, los amigos u otras situaciones que los estudiantes puedan estar enfrentando”. Gracias a él, los estudiantes lograron vencer sus miedos y ganar confianza.

El profesor explica algo de su método: “Para enseñar tiene que construirse un relación positiva. Antes de enseñarles matemáticas a los alumnos, yo les enseño el respeto, cuando hablo con ellos les presto atención y les miro a los ojos, hay que mostrar una genuina atención. Los estudiantes saben cómo eres y ellos responderán al nivel de expectación que les pones”.

A veces juega baloncesto con los alumnos para crear vínculos. O les habla de forma particular para animarles a entender cosas tan difíciles como las operaciones con los números.

Tiene cinco hijos, tres de su primer matrimonio y dos del segundo. Ellos van tras sus pasos, una de sus hijas salió en la revista Forbes. “Ver crecer a tus hijos es un regalo de Dios”, añade.

Ya lleva casi tres décadas en Estados Unidos, 13 de los cuales se dedica a la enseñanza.

Es uno de los impulsores de Chasqui, una organización que fue  fundada en Bolivia por Rosario Angulo (su exsuegra). La entidad está a cargo de Andrea Ibáñez y Susana Lisi; se dedica a ayudar a compatriotas.

Su otra agrupación es Alianza Bolivia, que defiende los derechos de los connacionales dentro y fuera del país.

Pero no solo eso. La relación del maestro con los migrantes es constante. Forma parte de la Coalición Latinoamericana de Utah. “Tiene como misión principal impulsar la integración y el mejoramiento  de los latinos en Estados Unidos”, explica.

Esta agrupación se dedica a fomentar la enseñanza, difusión y divulgación de la actividades culturales, sociales y educacionales de los migrantes.

Coalición Latinoamericana se fundó en febrero de 2019 y en estos meses se ha convertido  en uno de los referentes de los latinos que viven en Utah.

Utah es uno de los 50 estados que conforman la nación estadounidense. Allí viven aproximadamente 3,2 millones de habitantes. De acuerdo con la Oficina de Censos de Estados Unidos, casi 383 mil latinoamericanos residen en el lugar.

Aunque Ibáñez se dedica a colaborar a los migrantes de diferentes nacionalidades, él es un impulsor empedernido de la cultura boliviana.

En sus fotografías de Facebook suele salir acompañado de bailarines nacionales. Y se nota que sigue enamorado de uno de sus primeros amores: The Strongest. Hay imágenes de él con la casaca atigrada. Está orgulloso de sus raíces y de sus inicios en Chamoco Chico, buscando triunfar fuera de Bolivia.

“Salí en busca de una mejor oportunidad, aquí llaman ‘El sueño americano’. Así se define  a los ideales que garantizan la oportunidad de prosperar y tener éxito en Estados Unidos. Estos ideales suelen ser la democracia, los derechos civiles, la libertad, la igualdad y la oportunidad de superarte”.

En su caso, lo que para muchos se ha convertido en pesadilla, para él es una realidad.

La trayectoria  del  maestro paceño
Labor  Ibáñez lleva 13 años de enseñanza en Estados Unidos. Se mudó allí en 1992. Trabajó y asistió a la Universidad de Utah Valley, donde completó una licenciatura en ciencias. Recibió su certificado de enseñanza posbachillerato de la Universidad Brigham Young. Tiene posgrados en educación superior.
Mensaje Una de las frases más usadas durante  sus clases es: “Smart people makes mistakes” (La gente inteligente comete errores).
Matemáticas Afirma que los alumnos suelen no conectar o no relacionar los conocimientos que tiene ya adquiridos. Y  lo que aprenden no lo ponen a prueba.

El ejemplo del maestro Jaime Escalante

El profesor Jorge Ibáñez tiene un referente en el ámbito educativo: el maestro boliviano Jaime Escalante.

“Tuve el placer de conocerlo cuando vino  a la Universidad de Utah Valley y hablé con él”. Admite que le copió algo de su estilo en la aulas. “Me hizo ver que los estudiantes son inteligentes, los estudiantes pueden aprender, y si fallan es culpa del instructor por no buscar formas de enseñanza”.

Escalante es un referente de la educación en Bolivia y Estados Unidos. Nació el 31 de diciembre de  1930 en  La Paz  y murió  en California el 30 de marzo de 2010.

En la década del 70, Escalante enseñó  matemáticas  a estudiantes  problemáticos  en Garfiel High, en aquellas aulas imperaban la  violencia  y  las drogas. Pero el maestro boliviano logró conquistar a sus educandos con mucha paciencia y ganando su confianza. Éstos calificaron con tan altas notas que después se codearon con los mejores alumnos de Estados Unidos, algo inédito para la entidad educativa.

La historia del profesor tiene ribetes fantásticos y por eso pudo saltar con facilidad a la pantalla grande. Se llamó Stand and Deliver (Con ganas de triunfar). En el papel de Escalante estaba el actor  Edward James Olmos.

La labor de Escalante fue reconocida por el expresidente Ronald Reagan y el actor Arnold Schwarzenegger.

El morir Escalante (2010), el entonces mandatario de Estados Unidos Barack Obama dijo  de él: “Demostró que el origen de una persona no tiene por qué determinar cuán lejos puede llegar ésta”.

El Servicio Postal de Estados  Unidos (USPS, por sus siglas en inglés) también se sumó a los reconocimientos  y emitió una estampilla del fallecido maestro boliviano.

En el Cementerio General de la ciudad de La Paz se levantó un busto en honor del profesor, fue en 2019.

El legado de Escalante aún se descubre. Luis Velarde, un exestudiante del educador, participó del proyecto Perseverance que aterrizó en el planeta Marte el jueves 18 de febrero de 2021./Página Siete

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