Cómo EEUU y Europa piensan controlar el coronavirus a principios de 2022

El asesor médico en jefe de la Casa Blanca, Anthony Fauci, dio los primeros indicios para entender cómo se pretende poner bajo “buen control” al COVID-19 durante la próxima primavera en el hemisferio norte. Durante una entrevista a la cadena CNN, dijo: “Si podemos pasar este invierno y conseguir que la mayoría, la inmensa mayoría que no ha sido vacunada, esté vacunada, espero que podamos empezar a tener un buen control”.

Para cumplir este objetivo la Casa Blanca y los gobiernos europeos están dispuestos a tomar varias medidas que posibiliten, no sólo la provisión de vacunas, sino que el refuerzo de una tercera dosis sea suficientemente eficaz para lograr la inmunidad de rebaño. Incluso, las autoridades deben lograr forzar la voluntad “anti-vacuna” de millones de estadounidenses y europeos.

Con la aprobación definitiva de la vacuna de Pfizer en Estados Unidos, ahora se espera que los reguladores federales (FDA) acepten una inyección de refuerzo de COVID-19 para adultos vacunados. La velocidad no es sólo para tener la autorización del tercer pinchazo, sino que ahora las autoridades sanitarias esperan que esa inyección llegue seis meses después de la dosis anterior en lugar de la brecha de ocho meses que anunciaron previamente. Es decir, el refuerzo llegará antes, y para todos en la medida que cumplan este nuevo plazo entre las segunda y tercera inoculación: 6 meses.

Así lo anticipó al diario The Wall Street Journal una persona familiarizada con los planes, mientras la administración de Joe Biden intensifica los preparativos para desplegar esta campaña de “refuerzo pública”. La misma fuente aseguró que la aprobación de la inyección número tres de COVID-19 que se administrarán en el país, las fabricadas por Pfizer y su socio BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson, se espera para mediados de septiembre.

La administración, los reguladores y las empresas han dicho que debería haber suficiente suministro para comenzar a distribuir más ampliamente el 20 de septiembre. Estados Unidos ha comprado un total de 1.000 millones de dosis de Pfizer y Moderna, para lo que también la FDA ha dado el visto bueno a la fabricación de estos desarrollos en varios otros laboratorios de Estados Unidos.

Por su parte, las farmacéuticas Pfizer y BioNTech confirmaron que habían solicitado a los reguladores de salud, el visto bueno a los refuerzos de sus vacunas, por lo que ya giraron la documentación adicional que muestra que una tercera dosis mejora la protección contra el virus.

Biden, luego de la autorización total del producto anglo-alemán el pasado lunes, ha dicho que espera esta decisión “anime a más personas a vacunarse”, aumentando las tasas de inoculación que recientemente superaron el 60% de la población estadounidense elegible. Los presidentes europeos ensayan distintos métodos para doblegar a los indecisos o vacilantes: obligatoriedad de vacuna y pase green para el ingreso a cualquier actividad habitual.

 

Primer paso. Vacunas de ARN mensajero

Estados Unidos y Europa coinciden en que el plan debe apoyarse en la eficacia que están demostrando los sueros sintéticos, a base de la revolucionaria plataforma de ARN mensajero, muy capaces de lograr dominar a la variante Delta, altamente contagiosa.

Pero no sólo Estados Unidos se está preparando. Los ministros británicos han elaborado planes para inyecciones de refuerzo el próximo invierno, con el Reino Unido firmando un acuerdo para 35 millones más de vacunas Pfizer.

Sajid Javid, el Secretario de Salud, dijo que las dosis adicionales “prepararía nuestro programa de vacunas para el futuro”, y agregó que era vital “hacer todo lo posible para proteger al país en el futuro también, ya sea del virus como lo conocemos” o nuevas variantes “.

Javid ha dicho que el Reino Unido tendrá un plan de refuerzo este otoño, a partir de septiembre. Sin embargo, el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI) aún tiene que emitir un dictamen final sobre a qué grupos se les debe ofrecer un tercer golpe.

Entre la comunidad científica, la noticia de la orden de compra está entre cejas, ya que ancla la estrategia apartando al desarrollo de vector viral local de Oxford y AstraZeneca. El acuerdo sugiere que el Reino Unido ahora puede estar contemplando un papel reducido para AstraZeneca en el próximo lanzamiento de refuerzo del plan de inmunización.

En toda Europa, su uso se desvanece. En el Reino Unido, donde inicialmente los ministros hablaron de querer “liderar el mundo en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus”, ahora, más de un año después, se están aplicando pocas aplicaciones de AstraZeneca.

Entre el 21 de julio y el 11 de agosto, solo se inyectaron 700,000 vacunas de AstraZeneca en todo el país, debido al hecho de que solo se recomienda para los mayores de 40 años, muchos de los cuales ya habían sido vacunados. Durante ese mismo período, se administraron 3,2 millones de dosis de Pfizer.

Entre los Veintisiete socios del bloque europeo es casi unánime la utilización de la plataforma de ARN Mensajero. Casi 7 de cada 10 aplicaciones son de sueros de diseño sintético, según la Comisión Europea. Los estudios de combinación de vacunas, que muestran como se potencia una inyección a base de adenovirus con una de ARN mensajero, provoca la misma inclinación científica y sanitaria.

Otra clave proviene de la reciente decisión de la Alta Autoridad de la Salud de Francia. Si bien una sola inyección de Johnson & Johnson debería ser suficiente, este organismo galo ahora recomienda que los franceses vacunados con suero anti-Covid Janssen reciban una segunda dosis de Pfizer o Moderna. La “Haute Autorité de Santé” (HAS) ha indicado que ha sido notificado del refuerzo de vacunación publicado el 24 de marzo, que está obligado a recomendar la administración de una inyección complementaria de las personas vacunadas con el desarrollo monodosis Janssen “.

Al respecto, los expertos franceses sostienen que los “estudios observacionales recientes demuestran la protección insuficiente de Janssen contra la variante Delta”. Siguiendo este analisis sugieren que un refuerzo se administrará con una vacuna de ARN mensajero, Pfizer o Moderna, “a partir de las 4 semanas posteriores a la primera inyección”. Hasta el momento 984.000 franceses fueron vacunados con Johnson & Johnson, la vacuna menos utilizada en Francia entre las autorizadas.

 

Segundo paso. Asegurar el suministro

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) validó el pasado martes la apertura de capacidades de fabricación adicionales para vacunas contra el coronavirus basadas en ARN mensajero desarrollado por Pfizer y BioNTech por un lado, y Moderna por otro, con el fin de promover la producción en un contexto de aumento infecciones.

El Comité de Medicamentos de Uso Humano (CMUH) de la EMA ha aprobado así mas emplazamientos. En Francia, destinado a la fabricación de Comirnaty, el nombre comercial de la vacuna desarrollada por BioNTech y Pfizer, se producirá por el grupo francés Delpharm, que proporcionará hasta 51 millones de dosis adicionales de la vacuna este año.

La agencia europea también ha dado autorización para una nueva línea de producción en el sitio de BioNTech en Marburg, Alemania, que aumentará la capacidad de producción del principio activo de la vacuna en alrededor de 410 millones de dosis este año .

Por último, autorizó la apertura de un sitio adicional para la fabricación de la vacuna Moderna, operado por el grupo de subcontratación farmacéutica Catalent, en Bloomington, Estados Unidos, así como varios otros sitios involucrados en las pruebas y acondicionamiento.

 

Tercer paso. Obligatoriedad de la vacuna.

El desafío tiene varias aristas. Sin decirlo, los gobiernos saben que llegar a una cobertura del 90% de vacunados, como sugieren los científicos para lograr la inmunidad colectiva, será posible desplegando una batalla comunicacional y legal que están dispuestos a emprender. Saben que esto traerá aparejado fuertes protestas sociales.

Como ejemplo, en la Unión Europeo sucedió el primer desaire legal para los “antivax”. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó, el 24 de agosto, la apelación de 672 bomberos franceses (profesionales y voluntarios de los servicios departamentales de bomberos y salvamento de Francia o que trabajaban en el ámbito hospitalario) que se oponían a la obligación de vacunación que les imponía la ley de 5 de agosto relativo a la gestión de la crisis sanitaria.

En su recurso interpuesto ante el Tribunal de Estrasburgo el 19 de agosto, los bomberos invocaron la urgencia y se apoyaron en el derecho a la vida y el derecho al respeto a la vida privada y familiar del Convenio Europeo de Derechos Humanos para obtener la suspensión.

Para la Corte, no se incurre en un riesgo real de daño irreparable. El tribunal consideró que esta obligación podría ser “necesaria en una sociedad democrática”.

Italia, por su parte, espera que la gestión de los Pases Verdes para escuelas y universidades encuentre una aprobación, que podría representar el camino a seguir para la aplicación de la obligación en otros trabajos. Pero se entenderá en las próximas horas. Hoy la Autoridad de Privacidad tendrá que decidir sobre esta hipótesis.

Queda por ver si una ley (probablemente una enmienda al decreto de 6 de agosto), un decreto o una disposición ministerial serán suficientes para introducir este sistema de monitoreo de pase verde como lo solicitaron los directores en voz alta en las últimas semanas, en casi todas las actividades, públicas y privadas. Nada podrá hacerse sin un pase de vacunación o negatividad frente al coronavirus. Una virtual obligatoriedad. Para el Comité de Bioética de Italia la vacuna debería ser exigida como un bien de protección pública.

Reino Unido, temeroso que se desborden los contagios con el reinicio del ciclo escolar, también adelantó una decisión en el mismo sentido. La autoridad sanitaria británica, (NHS) aparentemente está considerando la posibilidad de vacunar a los niños de entre 12 y 15 años en las escuelas sin el consentimiento de los padres, adelantó el diario inglés “The Telegraph”

El cronograma, con los primeras inyecciones administradas en menos de dos semanas, se ha elaborado a pesar de que los asesores del Gobierno hasta ahora no han recomendado tal implementación . Pero está a punto de publicarse más investigaciones sobre la seguridad de inocular en este grupo de edad, que se incorporará a su revisión de la evidencia.

La alta virulencia de la variante Delta, no hace temer cuadros graves en menores por COVID 19, sino se considera que este grupo es un vector de propagación de una cepa alta contagiosidad e incontrolable. Otro escenario crucial para pasar el invierno. /portal Infobae

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