REORDENEMOS LAS ‘CICLOVÍAS’ QUE NOS DEJO PAZ

No es un secreto para nadie, que en países más desarrollados, se esta incentivando el uso de medios de transporte distintos al automotor, incluso de alguna manera en una primera etapa se induce al uso del transporte público, pero no porque sea la solución sino porque al ser masivo transporta mayor cantidad de personas ya que si ellas usaran sus propios vehículos requerirían de más combustible y generarían mayor contaminación, congestionamiento, calentamiento global y un largo etcétera.

Incluso puede verse como en autopistas de grandes ciudades se habilitan vías o carriles donde esta prohibido que en un vehículo vaya una sola persona, se obliga a que sean dos, tres o más por cada uno. Expertos en la materia idean alternativas para frenar un fenómeno que crece y se hace caótico, pero las grandes ideas van encontrando sus propios límites por el imparable crecimiento demográfico y el acceso a mejores condiciones de vida entre las que irónicamente se contempla el poder contar con un vehículo propio.

Por esa razón, se impulsa también el uso de vehículos con motores de menos envergadura, que utilicen combustibles alternativos, que eviten mayor contaminación, y se esta recurriendo a los de tracción eléctrica, pero también el uso de la bicicleta viene siendo impulsado bajo esa lógica ambientalista y para combatir el sedentarismo de estos tiempos, en los que las personas pasan horas sentadas trabajando y horas sentadas conduciendo. Es así que se van habilitando vías expresas para quienes quieren trasladarse sobre dos ruedas y sin un motor que los impulse, se van estableciendo normas que le dan preferencias a los que usan la bicicleta y limitando a quienes quieren seguir sobre sus motorizados.

Existen ciudades donde por días no se permite el ingreso de motorizados a ciertas zonas dependiendo de la numeración de su placa de control, a la vez se eliminan los lugares de parqueos en las calles como un ‘ahuyenta automotores’ y también se establecen estacionamientos con limitaciones rigurosas de tiempo. Es más, se ha llegado a peatonalizar determinados lugares, pero todo esto no de la noche a la mañana, ni porque a algún ‘iluminado de turno’ se le ocurra, sino porque todo obedece a un plan que establece los pasos a seguir para garantizar el éxito de la medida.

Cuando se dijo que en ‘Tarija Capital’ se incentivaría el uso de la bicicleta, vimos con muy buenos ojos la idea. Pero mal imaginamos que esto se haría de una manera organizada, ordenada y planificada, se nos vino la pandemia del COVID-19, el encapsulamiento y luego la salida de la gente de a poco y por días, ante esa caótica vivencia el renunciante alcalde Rodrigo Paz, sin planificación alguna y de una forma empírica, dispuso la puesta de mojones de cemento y palitos de plástico por todo el centro de la ciudad y en vez de solucionar el problema lo agravo aun más, pues se redujo las ya de por si angostas calles y sin que nadie le de solución alguna a la fecha –léase municipio o Transito- ahora tenemos de una forma casi caricaturesca en una sola ruta ‘estacionamiento, vía de automotores y ciclovía’.

 

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

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