Exvocales electorales y judiciales rechazan ratificación del informe de la OEA sobre análisis de comicios generales de 2019

Los exvocales de los tribunales departamentales electorales (TED’s) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) rechazaron este lunes la ratificación del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, del resultado de su informe sobre el análisis de integridad de las elecciones generales de 2019, porque “trata de sostener falacias y acusaciones sin fundamento, tergiversadas y malintencionadas”.

“Los exvocales de los Tribunales Departamentales Electorales y del Tribunal Supremo de Justicia, ante el reciente comunicado de la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia de la Secretaría General de la OEA, manifestamos nuestro profundo rechazo e indignación ante un nuevo intento de sostener las falacias, acusaciones sin fundamento, versiones tergiversadas y malintencionadas del señor Luis Almagro, cuyo propósito evidente es generar nuevamente caos y desestabilización, esta vez al nuevo gobierno elegido también democráticamente en octubre de 2020”, menciona un comunicado difundido por las redes sociales.

Las exautoridades nacionales recuerdan que fueron perseguidas, acusadas y encarceladas “injustamente”, habiéndose vulnerado sus derechos más elementales a obtener un proceso justo, transparente y objetivo, por lo que ahora que fueron sobreseídos por no haber cometido delitos “quieren dar a conocer ante el pueblo su verdad ante la ola de acusaciones, humillaciones y descrédito en su contra”, que fue creada por los operadores del golpe de Estado de 2019.

Según los suscribientes del documento, el nuevo comunicado de la OEA vuelve a incurrir en los errores iniciales, por la falta de argumentos sólidos y veraces que sostengan sus enunciados.

En primer lugar, recuerdan que el informe de la OEA sobre el proceso electoral de 2019 se circunscribió principalmente al componente informático, específicamente a la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), su paralización y una posible alteración de los datos informáticos.

“Ahora que la Universidad de Salamanca realiza un trabajo de revisión, precisamente del TREP en lo informático y certifica que no existió manipulación de datos o alteración de los mismos, la OEA contraria y maliciosamente manifiesta que este informe se limita a lo informático”, agregan en el texto.

Además, mencionan que la observación principal está relacionada a la paralización del TREP y se obvia intencionalmente que ese sistema de conteo rápido no era vinculante y que varios países del mundo no lo utilizan y sus sistemas electorales no son observados.

“Es más, dicho sistema fue directamente suspendido en el proceso electoral de octubre de 2020 y los actores políticos protagonistas del golpe no generaron ninguna observación al respecto”, añaden.

Por otro lado, manifiestan que la OEA desplegó todo un equipo de observadores que acompañaron el proceso antes y después del día de las elecciones en los diferentes TED’s y que avalaron, en su momento, cada una de sus actuaciones, como consta en los informes elaborados para el efecto y que su informe no menciona de “forma intencional”, pues eso equivaldría a mostrar su cuestionable accionar.

Asimismo, determinan que a cada uno de los delegados de partidos políticos del país se les entregó una copia del acta, como manda la norma electoral en vigencia, por lo que con ese mecanismo de control es imposible hacer alguna modificación al momento de vaciar al sistema los datos de los resultados electorales.

“La OEA insiste falazmente en que no hubo una adecuada supervisión y desconoce que el Tribunal Supremo Electoral (TSE), preocupado justamente por garantizar un control óptimo y una adecuada transparencia, contrató a una empresa auditora para monitorear todo el proceso”, aseveran.

Por otra parte, indican que la aparente vulneración a la “cadena de custodia” de las actas, “achacada además al TSE y a los respectivos TDE’s”, no toma en cuenta que esa tarea era responsabilidad, en su momento, de la Policía Boliviana y de las Fuerzas Armadas, para lo que se firmaron convenios basados en planes consensuados entre los actores involucrados.

“Los sucesos posteriores, como la quema de material electoral, fueron impulsados por agentes afines a la oposición política y no pueden atribuirse a deficiencias en el control realizado por el TSE y los TED’s”, acotan.

Finalmente, las exautoridades nacionales mencionan que con un padrón de 7.315.364 votantes habilitados en 2019, la OEA encontró supuestas irregularidades en 38.000 votos, es decir en el 0,55% del universo del electorado.

“Apenas logró observar 200 actas electorales de un universo de 35.000, dichas observaciones no tenían ningún sustento”, concluye el documento. /Abi

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