El 10% de las personas que tuvieron COVID-19 podrían presentar síntomas persistentes que no desaparecerán por meses

Síntomas persistentes. Muchos saben de qué se trata este especie de calvario que parece no terminar nunca luego de haber tenido COVID-19. Son varias las manifestaciones: desde secuelas respiratorias, cardíacas, pasando por pérdida del olfato, hasta migrañas y dolores de cabeza que requieren evaluación clínica y continuidad en los estudios médicos para prevenir afecciones crónicas.

El coronavirus aún es una caja de sorpresas, incluso para quienes han tenido la enfermedad y se han recuperado. Luego de superar la fase de la infección, numerosos pacientes siguen teniendo múltiples órganos afectados. Si bien hay muchas hipótesis y estudios llevándose a cabo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que 1 de cada 10 personas afectadas por el virus SARS-COV-2, siguen presentando síntomas hasta 3 meses después de haber sido diagnosticadas.

El coronavirus se manifiesta de diferentes maneras según el paciente y puede dejar secuelas, generando incertidumbre sobre la sintomatología o la gravedad del caso. Se estima que al menos el 10% de las personas que hayan tenido COVID-19 tendrán síntomas persistentes que no desaparecerán por meses.

Existen más de 200 síntomas que podrían continuar luego de haber sido diagnosticado el paciente de coronavirus. Al respecto, una publicación de la National Library of Medicine asegura que el 44% de los pacientes continúa con dolor de cabeza, del 12 al 78% padece fatiga (similar a la fatiga crónica), mientras que el 30% dice sufrir dolores musculares y articulares. Los pulmones también se ven afectados ya que en muchos casos se presenta una reducción del 10% de la capacidad respiratoria y falta de aire. En cuanto a los problemas cardiológicos: entre el 11 y 13% manifiesta lesiones cardíacas e infarto miocardio, y el 6% sostiene que sufre palpitaciones y taquicardia recurrentemente.

Consultado por Infobae, Pablo Scapellato, Jefe de Unidad de Infectología del Hospital D.F. Santojanni, Profesor Titular de Medicina Universidad Fundación Favaloro, sostiene que son muchas las cuestiones que aún están en estudio en materia de sintomatología. “No los sabemos todavía, hay cosas que pueden tener que ver con el virus, otras con respuestas inflamatorias que se desencadenan, otras con las situación de estrés que está cuestión nos lleva a vivir, hoy no se puede dar una respuesta única”, explica.

Con respecto a las cifras de prevalencia de la OMS, Scapellato dice que si bien se habla de números muy altos de prevalencia, “hay que ver en qué tipos de poblaciones se estudia y cómo se pesquisan estas secuelas. Cefalea cansancio y dolores musculares son situaciones que vemos con bastante frecuencia luego de haber padecido COVID-19″.

Ansiedad y depresión, pérdida del gusto y olfato, problemas de memoria y alteraciones del sueño son otros de los posibles efectos secundarios a largo plazo que puede generar el COVID-19.

“Toda las recomendaciones tiene que ver con efectuar controles, no tenemos tratamientos específicos y hay que ver cómo va evolucionando. Creo en este punto también, que la situación de estrés que nos lleva a vivir la enfermedad, es un condicionante de los problemas de la memoria. Así que hay que ir desagregando con el tiempo cuál es la real magnitud que cada uno de los elementos que se conjugan cuando un paciente tiene COVID, si son los que efectivamente inciden en cada uno de los problemas posteriores”, dice Scapellato

Estos síntomas pueden ser invalidantes y hasta requerir intervención médica y rehabilitación, afectando principalmente la calidad de vida de los pacientes a nivel físico, psicológico, emocional, familiar, laboral y socioeconómico. Su aparición no está relacionada con la gravedad de la infección inicial, por lo que puede afectar tanto a pacientes que tuvieron COVID leve como a los que estuvieron más graves y hospitalizados; y las estrategias de manejo se centran en el alivio de los síntomas y la realización de los controles correspondientes.

Al respecto, Silvina Brienza médica clínica del Hospital Italiano, señaló que “la calidad de vida en los pacientes Post Covid se encuentra comprometida. Es fundamental controlar la aparición de dichos síntomas luego de haber tenido Covid y continuar con el seguimiento y posible tratamiento, indicado por el profesional de la salud para transitarlo”.

Es importante estar alerta a estos síntomas y su continuidad en el tiempo, ya que pueden confundirse con otras causas aparentes y no llevar a realizar la consulta medica correspondiente. Tanto médicos como pacientes deben estar atentos a esta multiplicidad de consecuencias asociadas que la infección de Covid puede dejar en el cuerpo hasta meses después del contagio.

Recientemente se hizo un estudio entre científicos del Reino Unido, Turquía y Qatar.Encontraron que los cambios en fibras nerviosas y células inmunitarias en las córneas eran más frecuentes en personas que también perdieron el gusto y el olfato, dolor de cabeza, mareos, entumecimiento y dolor neuropático

La pérdida de fibras nerviosas y el aumento de células inmunitarias clave -llamadas dendríticas- en la superficie del ojo pueden ser una característica distintiva, según sugiere el estudio observacional publicado en el British Journal of Ophthalmology.

Descubrieron que esos cambios en la córnea del ojo fueron especialmente evidentes entre quienes presentaban también síntomas neurológicos, como pérdida del gusto y el olfato, dolor de cabeza, mareos, entumecimiento y dolor neuropático, tras la infección causada por el coronavirus.

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