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lunes, 24 / enero / 2022

El MAS ‘sepulta’ los dos edificios más importantes de la política nacional

Cuatro soldados de la Escolta Presidencial Colorados de Bolivia hacen guardia en la vieja puerta del Palacio Quemado. Pocos entran por ese acceso de rejas forjadas y los militares prácticamente se olvidaron de dar honores. Al interior, el hall de lo que era la casa presidencial es un patio de lujo para funcionarios públicos. Los salones quedaron intactos y la oficina del jefe de Estado todavía guarda los muebles clásicos.

El histórico Palacio de Gobierno, ubicado en la plaza Murillo de La Paz, tenía que convertirse en un museo, pero poco se avanzó. Por los mismos pasos va el viejo edificio del Congreso, que el pasado viernes cerró las puertas de sus hemiciclos. Los legisladores se trasladaron a la nueva edificación de la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el lujo y la grandeza se ve en cada espacio.

Luis Arce decidió gobernar desde el piso 21 de la Casa Grande del Pueblo. Ahí se encuentra el despacho presidencial principal, que tiene una vista única al nevado Illimani. En ese piso hay también otras oficinas que el presidente puede utilizar y una sala de reuniones. Un piso más arriba y otro más abajo son también de uso exclusivo para el mandatario, pero Arce decidió no usarlos, ya que son oficinas, salas de reuniones y un comedor exclusivo que había sido diseñado en la última gestión de Evo Morales.

Los demás niveles son utilizados por diferentes ministerios del Estado, entre ellos el principal que es el Ministerio de la Presidencia y sus viceministerios: Comunicación, Coordinación con Movimientos Sociales, Coordinación y Gestión Gubernamental y Autonomías. Además, funcionan oficinas descentralizadas.

Por ahora, se podrían mostrar los salones principales, como el de las reuniones de gabinete que está en el segundo piso o los salones de reuniones, siendo el más impresionante el salón de los Espejos, donde Evo Morales solía dar sus conferencias de prensa. También se rescata el histórico ascensor del Palacio, aquel que está al lado de las escalinatas y que fue ordenado a construir por Víctor Paz Estenssoro.

Las puertas son de rejas que se cierran manualmente. “El Palacio (Quemado) no está abandonado. Hay oficinas de funcionarios y se cuidan todos los salones del Palacio. Un tiempo estuvo como museo, pero ahora incluso algunos ministros ingresaron por acá (Palacio Quemado) para ir a la Casa Grande del Pueblo”, relata un militar.

Cuando Evo decidió trasladarse a la Casa Grande del Pueblo, en 2018, se mencionó que el Palacio Quemado iba ser utilizado por los funcionarios de la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar), entidad que bajó su perfil desde que Bolivia recibió el revés en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la demanda marítima. Esta oficina luego recibió la misión de encarar el litigio por las aguas del Silala. Sus abogados trabajan todavía en unas cuantas oficinas del viejo edificio.

En 2019 tuvo un paso como museo. El guía era el exvicepresidente Álvaro García, quien daba explicaciones a estudiantes de la ciudad de La Paz. Solo tuvo ese episodio como museo.

En el MAS califican este edificio y al Congreso “vestigios” del colonialismo y de la etapa neoliberal. Por eso, ahora el poder y las decisiones políticas se trasladan a nuevas construcciones: la Casa Grande del Pueblo y el nuevo edificio de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Construcción del Palacio

La construcción del palacio se inició en 1559, designándose a los indígenas del repartimiento de Chucuito, Tiahuanaco y Callapa como constructores que realizarían la labor como yanaconas.

Las primeras gráficas de esta construcción aparecen en 1781 año del cerco a La Paz, cuadros que corresponden a Martín de Landaeta; en la que se aprecia la tipología de los cabildos de la época, arcadas en todo el piso bajo y una galería de arcos en el piso alto.

El edificio continuó con algunas reformas hasta 1846, año en que el presidente José Ballivián ordenó su demolición para dar inicio al nuevo. Lo encargó al más importante arquitecto de la época, José Núñez del Prado. La edificación tardó en construirse seis años y cuatro meses y lo estrenó el presidente Isidoro Belzu el 25 de marzo de 1853.

La planta baja de la excasa presidencial se desarrolló en torno a un patio y con una escalera de tipo imperial característica de todos los edificios importantes del siglo XVII en La Paz: cubierta de teja en la que no se advierten torres ni espadañas como en la de los cabildos argentinos. El segundo patio del edificio albergaba la cárcel desde donde saliera Pedro Domingo Murillo el 29 de enero de 1810 para ser ahorcado.

El origen del denominativo de Palacio Quemado se remonta al 20 de marzo de 1875 durante el gobierno de Tomás Frías cuando una turba quiso asaltar el edificio y haciéndose imposible la misión, arrojaron antorchas encendidas desde la Catedral Metropolitana. 

Tras el incendio el edificio quedó inhabitable perdiendo el tejado original con sus armaduras y destruyéndose el interior por la caída del tercer piso. Había que reconstruirlo. Su restauración comenzó en 1882 y el llamado Palacio Chico, lo que hoy es el Ministerio de Culturas, fungía como despacho presidencial. Desde ahí dirigieron el país Frías e Hilarión Daza, aunque este último también gobernó desde Tacna, Perú, durante la guerra del Pacífico.

En 1899 se convierte oficialmente en la sede presidencial de Bolivia después de que acaba la Guerra Federal, dejando el suntuoso Palacio Nacional de Sucre, lo que hoy es el Palacio de la Gobernación de Chuquisaca.

En este edificio murió el Gral. Belzu cuando creyó vencer al general Mariano Melgarejo. En medio de la celebración del triunfo fue victimado por un riflero que acompañaba a Melgarejo durante su entrada al Palacio de Gobierno. El Palacio Quemado sufrió varias remodelaciones.

En 1913, durante el segundo gobierno del presidente Ismael Montes se realiza una importante remodelación; pero es en 1923 cuando el presidente Bautista Saavedra, en las proximidades del centenario de la República, ordena un cambio total que hace a su actual estructura interior y en parte exterior. En la gestión de Jaime Paz Zamora se ordenó mejoras en el despacho presidencial.

HISTORIA DEL PALACIO

LAS REMODELACIONES 

En 1913, durante el segundo gobierno del presidente Ismael Montes se realiza una remodelación, pero es en 1923 cuando el presidente Bautista Saavedra ordena una remodelación total que hace a su actual estructura interior y en parte exterior, eliminando las caballerizas.

MOMENTO TRÁGICO 

El 21 de julio de 1946 una revuelta asalta el edificio y asesina al presidente Gualberto Villarroel, para luego arrojarlo por uno de los balcones del edificio hacia la Plaza Murillo y arrastrar el cadáver para colgarlo de una farola.

EMBLEMA DE LA UNESCO 

En 2019, la Unesco otorgó al Palacio el Escudo Azul, un emblema distintivo para la protección de bienes culturales.

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