Tras la negativa de Brasil a autorizar la vacuna Sputnik V, Rusia dijo que está dispuesta a facilitar la información necesaria

Rusia está dispuesta a proporcionar a Brasil la información necesaria para que el regulador sanitario de ese país autorice el suministro y el uso de la vacuna rusa anticovid, Sputnik V, aseguró este martes el Kremlin.

“Los contactos continuarán. Si no hay datos suficientes, se les proporcionarán, no cabe duda”, señaló en su rueda de prensa telefónica diaria el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa, regulador) de Brasil desautorizó este lunes la importación con carácter de emergencia de la vacuna rusa, al considerar que la solicitud para su uso carece de la documentación que fue exigida a otros fabricantes.

El portavoz del Kremlin sostuvo que ya hay suficiente información sobre la efectividad de la vacuna rusa, que es del 97,6% según los datos recogidos por los desarrolladores en base a la tasa de infección registrada en aquellos que se han vacunado en Rusia con ambos componentes entre el 5 de diciembre de 2020 y el 31 de marzo de 2021.

“La experiencia ya es muy amplia. Se han reunido muchos datos que indican que se trata de la vacuna más eficaz del mundo y la más fiable”, afirmó Peskov.

El portavoz del Kremlin recalcó que la demanda externa de la Sputnik V, que ha sido registrada en 61 países hasta el momento, es muy elevada y aquellos implicados en su producción “trabajan en un modo de emergencia” y los que tienen contactos en el extranjero para comercializarla y fabricarla también.

El presidente de la Anvisa, Antonio Barra Torres, indicó que el fabricante ruso no entregó el “informe técnico completo” del inmunizante, que carece de aprobación en Japón, Europa y Estados Unidos, países que en este tipo de situaciones avalarían automáticamente la aprobación de cualquier medicamento en Brasil. La presentación del registro de la vacuna otorgado por el Ministerio de Salud ruso y por Gobiernos de países como México y Argentina no contaba con informaciones “básicas” exigidas por las autoridades sanitarias brasileñas y, según Barra Torres, se impidió una visita técnica a las instalaciones del Instituto Gamaleya, que desarrolla el preparado.

En un intento de agilizar sus planes de vacunación, una decena estados del norte y noreste de Brasil firmaron contratos con el Fondo Soberano Ruso (RDIF), que financió el desarrollo de la Sputnik V, para adquirir más de 30 millones de dosis. El gobierno federal brasileño también adquirió otros 10 millones.

Respuesta de Gamaleya

Los fabricantes de la vacuna rusa denunciaron la decisión del gobierno brasileño como una medida “política”.

“Los retrasos de Anvisa (la agencia reguladora sanitaria de Brasil) en la aprobación de Sputnik V son lamentablemente de orden político y no tienen nada que ver con el acceso a la información o con aspectos científicos”, se lee en la cuenta en Twitter de la vacuna rusa.

Además, los desarrolladores culparon a Washington por la deisión. “El ministerio de Salud de Estados Unidos, en su informe anual de 2020 hace varios meses, declaró públicamente que el agregado sanitario de Estados Unidos ‘había convencido a Brasil de rechazar la vacuna rusa’”, agregaron.

La vacuna Sputnik V se administra en otros países además de Rusia, como México, Argentina o Venezuela. Según el instituto ruso Gamaleïa, que creó la vacuna, ha sido autorizada en más de 60 países. En febrero, la prestigiosa revista médica The Lancet, informó que su eficacia era del 91,6%, un dato que disipó las dudas sobre su fiabilidad. /Afp

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