- Publicidad -

EL VOTO ES OBLIGACIÓN CIUDADANA

Una de las mejores formas de consolidar la democracia, sistema de gobierno que tenemos desde hace varios años continuos, esta en la acción de emitir nuestro voto en los recintos previstos en cada justa electoral nacional o subancional. Este  domingo 11 de abril, se efectúan las elecciones para designar, en segunda vuelta a los gobernadores que no lograron mayoría absoluta en la reciente elección, dentro del marco del nuevo sistema de gobierno autonómico.

 

Conforme a las previsiones del Código Electoral vigente, los dos candidatos más votados, realizó el correspondiente proselitismo en la búsqueda de conseguir una situación dentro de la gobernación regional  que regirá los destinos de cada departamento, este es el caso de Tarija. Por tanto, nadie conscientemente, puede rehuir la obligación de votar, con excepción de los enfermos imposibilitados y las personas mayores de 60 años por el peligro que nos aqueja con la pandemia Covid.

 

La inasistencia a los recintos electorales y el no votar implica varios hechos: indiferencia ante el destino que se desea para la región; rehuir una responsabilidad ineludible porque es el voto el que debe decidir en toda circunstancia, la conformación de los diversos grupos de poder del Departamento; mezquindad con todo lo que concierne a la sociedad local; carencia de principios y valores sobre lo que significa Tarija y sus intereses.

 

Cada voto debe ser libre, consciente, honesto y responsable. La indecisión es no saber valorar lo que se quiere como formas de gobierno departamentales. Es ignorar la realidad en que vivimos y es indiferencia por todo lo que se refiere a los destinos del pueblo.

 

Asimismo, votar en blanco o anular el voto es otra forma irresponsable de mostrar el nomeimportismo y no respetar las buenas intenciones que se debe tener sobre el futuro del departamento. Si bien la Constitución, a través del Código Electoral, establece el voto blanco y el nulo, respetando la voluntad de cada ciudadano mayor de 18 años, el no tener preferencia por algún candidato resulta promover, indirectamente, a candidatos que no se quiere y que, en su momento, por mayoría, pueden acceder a cargos que son el fin del proceso electoral y el inicio de una nueva gestión de gobierno regional.

 

Ante todo lo expuesto, los ciudadanos que no votan, que hacen alarde de su inasistencia a las urnas, que votan en blanco o anulan su voto, pero que luego reniegan de las autoridades, no pueden tener la moral para juzgarlas y protestar contra ellas porque no han tenido la conciencia para votar y han dejado que sólo los cumplidores de la ley determinen los resultados electorales.

 

Las campañas proselitistas que se han realizado en el ultimo tiempo, han sido diversas y han buscado conseguir adherentes a un grupo, a un partido o a determinadas fórmulas, pero no han dudado en utilizar sistemas de manipuleo, promesas engañosas y anunciar ofertas que, es bien sabido, serán imposibles de cumplir por diversas razones, especialmente económicas. Lamentablemente, aún no hay consciencia en las tiendas políticas, sobre el significado de la democracia y sobre la importancia del voto.

 

De ese modo, se puede comprender que sólo las sociedades que se respetan pueden elegir libre, consciente y honestamente a sus autoridades. Votar en los procesos electorales es la mejor forma de consolidar la democracia, evitando las intenciones por los sistemas totalitarios o dictatoriales que están siempre al asecho no solamente como forma de conseguir poder, sino como medio de enriquecimiento.

 

Por todo lo expuesto urge que el pueblo en su conjunto asista el venidero domingo a las urnas y apoye conscientemente al candidato de su preferencia, como única vía para lograr mejores días para todos los tarijeños.

 

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

- Publicidad -spot_img