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lunes, 26 / septiembre / 2022

SOMOS POBRES

En la instancia caótica que vivimos causada por una inesperada pandemia, que no es tal, pues precisamente los países ricos ocasionaron su irrupción ante una inmisericorde explotación de la Naturaleza  sin respetar los ciclos armónicos de reproducción, entonces, se originan diferentes clases de virus. Ante una  realidad desgarradora por la cual ya murieron más de dos millones de personas valiosas, se debe asumir una posición humilde y utilizar lo que  dispone un Estado pobre  en correspondencia a su exiguo presupuesto.

La adquisición de vacunas  es una decisión de un Estado para preservar las vidas de sus ciudadanos que repercutirá sensiblemente en la economía  de un país pero la disponibilidad de fondos es un impedimento; naturalmente en los países ricos  no significa una incidencia  preocupante ¿Qué sucede en los países pobres? los países  ricos  han asumido la actitud  de provisión considerable de vacunas dejando  relegados  a los países que, con esfuerzo supremo  optan por adquirir vacunas para su población, entonces, este es el momento de inflexión donde  los ricos recibirán prelación  en la provisión oportuna que significa vidas que no se extinguen.

Para nuestro país y es la constante en los demás países sudamericanos y de América Central, es decisivamente importante  situarse en sus reales posibilidades y en este exclusivo sentido, una determinación efectiva y  altamente positiva  es la instalación por doquier de puntos de pruebas de COVID 19.

Esto implica, hipostasiando, en todos los puntos posibles, por supuesto primero en todas las instituciones del Estado y luego en  todas las calles, en las farmacias, en las universidades, en los colegios y escuelas, en los hoteles y hostales, en los restaurantes, en los kioscos, en los campos de deportes en los lugares de expendio de comidas callejeros, en la estaciones de radio y televisión, en los supermercados, en los mercados, en las tiendas de barrio, en las notarías, en los ómnibuses y aviones, y en toda la geografía del país; así se desnudarán los puntos más débiles que exigen un tratamiento médico especializado o una vacuna inapelablemente.

Cuando se detecta un contagio  no hay ciudadano, no importa su condición,  que no quiera preservar su vida  y no se someta a las prescripciones del protocolo de tratamiento; esa es una reacción solidaria  para los demás y   se  logrará con la colectividad  una unión  indestructible ante un enemigo invisible.

Esta cruzada, pues lo es, debe realizarse ante la inevitable irrupción de la tercera ola y, peor, sus temibles mutaciones, para lo cual el Estado ya debería tomar determinaciones draconianas para impedir el ingreso de personas provenientes de países donde se incubaron las peligrosas mutaciones. Debe instruir la prohibición a Aeronáutica Civil y a las fronteras al respecto.

Este anterior aspecto debe asumírselo con altísima responsabilidad  pues la agresividad de la mutación detectada  es superior en el contagio y por el ataque frontal al sistema inmunológico  cuyo objetivo  es desactivar las defensas de las funciones insustituibles de los alvéolos que estructuran los pulmones cuyo deterioro reduce sustantivamente la posibilidad de permanecer vivo.

Lo que se sugiere con vehemencia es aceptar  nuestra realidad  en la cual deberemos vivir en los próximos años, es decir, con el virus sin aniquilar, entonces si se logra que todas las poblaciones de las ciudades, provincias y lugares distantes olvidados, tengan la posibilidad  cierta a la vuelta de la esquina  de someterse a su prueba fiable de Covid19 que  certificará un examen positivo o negativo  de su estado, se habrá logrado definitivamente  la asunción de la responsabilidad y la  evacuación de un  registro fiable de casos, ante los cuales el Estado debe responder inmediata y contundentemente con el equipo médico que dispone.

Todo Estado está sujeto a la historia y cuando se supere esta pandemia si no determinó consecuentes y drásticas  medidas y decretos  oportunamente en correspondencia al valor de la vida de sus ciudadanos, serán sujetos al juicio jurídico y popular, que será inherencia inmutable en su vida restante.

Las naciones pobres también  pueden obtener éxitos con presupuestos reducidos cuando existe la voluntad  de cooperar entre los propios ciudadanos y no extender la mano  a los países ricos que no comulgan ni lo harán con la majestad del concepto de solidaridad.

 

por: Raúl Pino-IchazoTerrazas

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