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jueves, 19 / mayo / 2022

En dos meses, se registraron 606 casos de agresión sexual a menores en Bolivia

Una de las formas más crueles y más frecuentes de violencia contra las niñas, niños y adolescentes en Bolivia es la sexual. Sólo de enero al 15 de febrero, se registraron 606 casos, es decir que al menos 14 menores por día sufrieron algún tipo de agresión sexual.

Este reporte alarmante de casos, que no representan la totalidad porque muchos no son denunciados, preocupa a la Policía. Los departamentos con más casos registrados son Santa Cruz, con 253 casos; Tarija, con 64, y Cochabamba, con 48 (ver infografía).

Hace una semana, un hombre que ya estuvo recluido en la cárcel de La Paz, por violar a su hijastra y salió libre a los ocho meses, fue denunciado y aprehendido por haber agredido sexualmente a sus cuatro hijos durante varios años.

Respecto a este caso, el comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, explicó que, cuando un violador cumple su condena, ya no se puede tomar ninguna medida contra él, una vez que sale libre, aunque éste no haya recibido ninguna terapia.

La psicóloga alternativa Leyla Mussre señaló que es necesario que tanto agresores como víctimas reciban terapia; a las víctimas les ayudaría a sobrellevar el trauma de la agresión, mientras que a los agresores les permitiría contener o identificar las causas de su comportamiento agresivo.

La profesional advirtió que si una víctima de violación u otra agresión sexual no recibe el tratamiento psicológico que corresponde, podría crear secuelas cuando llegue a la adultez.

Un niño que vive en situación de violencia refleja esta actitud dentro de su ambiente, en la escuela y con sus amigos. Por ello, la psicóloga Mussre dice que en el país urge trabajar en políticas de atención psicológica gratuitas dentro y fuera de las unidades educativas.

La psicóloga explicó que las niñas y los niños que fueron víctimas de violación y abuso sexual suelen presentar trastornos alimenticios, baja autoestima, llantos espontáneos, aislamiento social, repelen a los adultos, se provocan autolesiones, tienen angustia y pesadillas en las noches.

“Padres y apoderados, es importante que presten atención a cualquier cambio de conducta, pueden salvar a los niños de su hogar”, dijo.

Mussre indicó que gran parte de los pedófilos y pederastas son personas allegadas a la familia de la víctima (padre, tíos, sobrinos, primos). Se ganan la confianza de los adultos y compran el silencio de los menores.

Según el jefe policial, en la actualidad, los menores están expuestos a diferentes peligros, como el acoso cibernético, pederastas online, la invasión de privacidad, suplantación o robo de identidad,

Considera que la dependencia del móvil puede dar lugar a los peligros antes mencionados. Por ello, dice que se debe prestar atención a esta serie de alertas para detectar los peligros de internet y las redes sociales.

Los pederastas online pueden, de una forma muy sencilla, esconderse tras una identidad falsa para contactar con sus víctimas.

“Se trata de delincuentes que captan la atención de los niños con el fin de tener sexo con ellos. Utilizan la información publicada por los menores para encontrarlos físicamente y extorsionarlos”, dijo Aguilera.

Las redes sociales se convirtieron en una bomba de tiempo, al ser uno de los medios por el que, actualmente, los menores de edad son captados por los agresores.

Pero esto no deja de lado que gran parte de los agresores son parte del entorno familiar de los menores./Portal Los Tiempos

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