LA GUERRA SUCIA Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

A la luz de los procesos electorales subnacionales en marcha, que culminarán en la elección del próximo 7 de marzo, valen las siguientes preguntas: ¿el rompimiento democrático de 2019 con la renuncia de Morales y la puesta en escena de un gobierno transitorio sirvió para evitar la guerra sucia? ¿Tenemos procesos electorales de mejor nivel? ¿Se ha fortalecido nuestra democracia?

 

Las respuestas a estos cuestionamientos saltan a la vista: No. Ni se acabó la guerra sucia ni tenemos mejores campañas electorales ni se ha fortalecido la democracia.

 

Tal parece que la guerra sucia se ha instalado como la estrategia de algunas tiendas políticas y candidatos para ganar, a como dé lugar, en estos procesos electorales.

 

Al calor de las campañas, en el frenesí de las contiendas, son válidos los contrastes, las comparaciones, los debates de ideas y de proyectos, las denuncias sustentadas, pero no las calumnias y las difamaciones o lo que aun es peor caer en ataques contra las familias de los circunstanciales oponentes.

 

Al medio de esta grave guerra sucia, se encuentran los medios de comunicación, principalmente los digitales y las plataformas de redes sociales, pues son los que tienen mayor llegada de un tiempo a esta parte al votante, por un lado por la pandemia del coronavirus que nos tiene ‘encerrados’ y por el otro que es la principal fuente de información a las nuevas generaciones, a los nuevos electores.

 

Es así que el escenario de la guerra sucia se traslado allí, donde se utilizan memes, caricaturas, fotomontajes, en fin, una infinidad de herramientas que nos brinda la tecnología, pero que mal utilizadas se deforman y convierten en una ruin forma de calumniar al oponente con mentiras que pueden hasta parecer reales o con falsas publicaciones que pueden llegar a confundir a nuestros mayores, que no están del todo familiarizados con estas tecnologías.

 

Lamentablemente esta impunidad no esta controlada, pues cualquier hijo de vecino puede crear una cuenta de Facebook por ejemplo y mal utilizarla con fines meramente de guerra sucia y las autoridades electorales, judiciales o policiales están prácticamente ‘atadas de manos’ para actuar, ya sea para sancionar o castigar a quienes las realizan.

 

Y decimos esto, pues días atrás La Voz de Tarija fue victima de la creación de una cuenta pirata en Facebook cuyo único fin fue confundir al elector con publicaciones falsas y ya rayanas en lo grotesco, las cuales ya fueron denunciadas para que se realicen las acciones policiales y legales correspondientes.

 

Con la guerra sucia, con estas malas conductas, la política se coloca como una de las actividades menos dignas, porque cuando la estrategia es denigrar al candidato opositor con cosas que pueden ser ciertas o absolutamente falsas, al final de día desprestigian a la política.

 

 

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

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