MENTALIDAD PRE URBANA

En Tarija, parece existir una convivencia extremadamente tolerante entre policías e infractores del servicio público. La irracionalidad vial en la que vive sumergida nuestra ciudad, parece confirmar las sospechas de que convive entre nosotros una mentalidad pre urbana, debido a la subsistencia de conductas incivilizadas, más visibles en los conductores del servicio público que en los chóferes particulares.

Si existiera un ranking de las arbitrariedades que más ofenden al sentido común y las costumbres viales civilizadas, sin duda la primera de ellas seria el tan difundido habitó de detener el vehículo de transporte público al momento de girar una esquina o en media calle, para recoger pasajeros o permitir que estos desciendan, y en el peor de los casos simplemente por el hecho de que al conductor se le ocurrió esperar que el semáforo retorne a rojo para perder tiempo y ganar pasajeros, perjudicando a decenas y hasta centenares de personas.

Pero no sólo de arbitrariedades esta repleto el jardín vial público tarijeño, sino también de otro tipo de conductas que incluso llegan a rayar en lo cuasi delictivo. Una de esas conductas, que pone en serio riesgo la vida de los usuarios de transporte público, es el tan común hecho de conducir el micro con las puertas abiertas y, peor aún, con pasajeros que cuelgan de ella.

Nuestra ciudad no está al margen de otras del interior donde también el registro de accidentes es tan continuo que hace suponer una falta total de control por parte de las autoridades encargadas de regular el trabajo de los transportistas, en su generalidad, responsables de la mayoría de accidentes y también de los conductores particulares que se involucran en lamentables hechos.

En el transporte público se ha distorsionado el sentido de responsabilidad que debería primar para conducir movilidades que ocupan decenas de pasajeros, cuya integridad física está en manos de los eventuales conductores. Una simple observación en la vía pública demuestra que especialmente en los «taxis trufis» y en algunos taxis son jovenzuelos inclusive sin licencia profesional o de categoría particular los que conducen tales vehículos.

Es urgente que la Policía de Tránsito, cumplan labores de control de manera eficiente, pero también es menester que además tenga los medios de apoyo para cumplir sus tareas.

 

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

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