Adrenalina

La historia de amor del Dakar: los pilotos que tienen su luna de miel entre los fierros y la arena

La historia de amor del Dakar: los pilotos que tienen su luna de miel entre los fierros y la arena
Se conocieron hace poco más de 2 años y llevan una vida de pareja cargada de adrenalina y aventura
jueves, 10 enero 2019 - 06:00 AM - Agencias
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Ir en pareja es una gran ventaja (si no acaba en divorcio), la frase que deslizó Sara García refleja la pasión que vive la española junto a su marido en el Dakar que se desarrolla en Perú.

Se conocieron en Marruecos en una competencia oficial y el amor por los fierros lo concretaron con un vínculo sentimental. Ella siempre ha estado acostumbrada a romper barreras, superar obstáculos y alcanzar retos inexplorados. Oriunda de Zamora, la joven de 30 años afronta su primera participación en la carrera más exigente del mundo y tiene como objetivo ser la primera mujer en finalizar la competencia en la categoría “Original”.

Sin embargo, para completar su desafío tuvo que afrontar una preparación extremadamente compleja, dado que en una caída en el Rally Merzouga sufrió la rotura de las dos clavículas y un neumotórax, un accidente que ha marcado su planificación y que le ha costado mucho superar a nivel físico y psicológico: “Tuve que empezar de cero y entrenar mucho la mente, pero con la ayuda de todos los profesionales que tengo alrededor (y mi novio) al final hemos conseguido llegar al Dakar”.

A su lado la acompaña Javier Vega, un aventurero que también debuta en el Dakar y tiene la experiencia de protagonizar deportes extremos sobre la nieve, algo que tuvo que aparcar tras la muerte de su padre: “Soy esquiador profesional, pero cuando era niño siempre estaba con mi papá haciendo carreras de Enduro. Tras su fallecimiento me vine a vivir a Madrid hace tres años y he tenido que aparcar mis entrenamientos de esquí, ya que normalmente vivía en Andorra. Como no podía parar, le he dado a la moto con ganas y vamos a intentarlo”.

Fue en 2015, en un rally en Marruecos, cuando conoció a su novia y ahora ambos se han propuesto correr juntos para asistirse mutuamente: “Nos conocimos entre dunas, hemos estado corriendo juntos todo este tiempo y ahora nos hemos embarcado en esta aventura”. Sobre las montañas del desierto Javier afirma haber encontrado emociones maravillosas: “La sensación que me da surfear la duna con la moto es muy parecida a la que tengo cuando surfeo sobre nieve”.

En la carrera más exigente del mundo, juntos comparten su pasión sobre ruedas. En las motos, hay tiempo para luchar contra la naturaleza, combatir la dureza de la competencia y compartir el amor por una disciplina que despierta la pasión de millones de fanáticos.

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