Creaciones, diseños y arte en Crochet de la tarijeña Rosario Catoria

Puntillas, cadenas y baretas acompañan la creatividad de la tarijeña Rosario Catoria quien lleva más de 40 años dando vida a los patrones y teorías del tejido que se haya dispuesto a realizar ya sea para su hogar o por el pedido de un cliente.

Comenzó a sus 11 años y desde ahí ha ido descubriendo su pasión y su habilidad por las manualidades. Hoy a sus 51 años realiza pedidos de de todo tipo de tejido que el cliente se pueda imaginar, dicta talleres en su casa o también en casas particulares y es facilitadora en mano de obra calificada para las alcaldías de Cercado y de Uriondo.

Aparte de los tejidos también realiza manualidades para cumpleaños, bisutería artesanal. joyas con cristales perlas en plata, macramé, bordado en cinta, bordados en camisas chapacas blusas manteles a máquina, pintura en tela, cestería china y trabajos en reciclaje.

Los clientes de Rosario llegan a ella a través de diferentes medios, incluso por la red de mensajería instantánea whatsapp, con tener una foto de la idea y las medidas del cliente puede entregar un trabajo totalmente personalizado y a gusto del solicitante.

Cuando tiene un pedido ella evalúa la dificultad del mismo y puede realizarlo desde 3 días como mínimo hasta un mes ya sea a crochet, palillo, horquilla, telar, etc.

Las prendas de vestir, decoración de interiores del hogar, cubrecamas, tapetes son de los pedidos más recurrentes para ella. Como tendencia para estos últimos veranos asegura que ha venido realizando varios crop tops que son blusas cortas con modelos llamativos y personalizados en crochet.

“Lo que más me gusta es poder enseñar y compartir lo que aprendí a lo largo de los años no tengo una labor manual especifica que me agrade más. No hay nada que no se aprenda con práctica, además ayuda a quitar el estrés y poder generar ingresos económicos es importante apoyar a la mano de obra tarijeña”.

Cómo anécdota recuerda que en unas clases que estaba impartiendo había un alumno varón que sufría de epilepsia, sin embargo, no le detuvo para aprender más rápido que sus compañeras ya que tenía el objetivo de mantener a su familia. “Ahora mi alumno realiza trabajos muy cotizados, en las clases tejer es una terapia y se comparten lindas conversaciones”.

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS