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domingo, 26 / junio / 2022

La viudedad en Tarija es excluida de los programas sociales y no existen registros

Las viudas tanto en Tarija como en el país son invisibilizadas, es un sector poblacional del que poco o nada se sabe, hoy en el día Internacional de las Viudas, es una temática muy poco frecuente a tratar, pero no existen números reales de la cantidad de mujeres y varones que viven en viudedad y tampoco existen programas dedicados exclusivamente para su crecimiento personal después de pasar por tan dura situación.
En Bolivia existe una ley de pensiones que se modificó en anteriores gestiones ya que, previamente la mujer o varón que por algún motivo quedaban en viudez no podían seguir recibiendo la pensión si volvían a casarse, dejando que muchas personas tengan que decidir antes de rehacer su vida sentimental.
Esto cambio en la gestión 2010 cuando se impulso la nueva ley de pensiones que permitiría a las esposas, viudas e hijos de los trabajadores que fallezcan beneficiarse con una renta, ante esto igual se mantendrá el pago de gastos funerarios que es un total de 1.800 bolivianos.
Si la muerte del trabajador es por una causa natural corresponde el riesgo común y tendría una pensión del 70 por ciento de su referentes salarial. En caso de que la muerte sea por accidente profesional, sus derechos habientes serán por el 100 por ciento del referentes salarial independiente del número de aportes.
Suponiendo que un trabajador muere su cónyuge o esposa recibirá el 60 por ciento, su hijo el 20 por ciento, pero si son dos hijos, la conyugue o esposa recibirá el 50 por ciento y 25 por ciento cada hijo. Dejando que de cualquier forma el conyugue o esposa reciba siempre el 50 por ciento del seguro de riesgos.
Para viudas y viudos con pensión derivada del fallecimiento de su cónyuge, la norma ahora les permite continuar recibiendo su pensión aún si contraen nuevo matrimonio o establecen relación de convivencia.
Dejando el tema impositivo de lado, estas mujeres están ausentes en las estadísticas, inadvertidas por los investigadores, abandonadas por las autoridades locales y nacionales y mayormente ignoradas por las organizaciones de la sociedad civil, la situación de las viudas es, en efecto, invisible.
Cuando enviudan, las mujeres de muchos países a menudo se enfrentan con la denegación de sus derechos de herencia y a la tierra, degradantes rituales de sepultura y duelo con riesgo de vida y otras formas de abuso.
Con frecuencia, incluso integrantes de su propia familia desalojan a las viudas de sus hogares y abusan de ellas físicamente (a algunas hasta las asesinan). En gran cantidad de países, la condición social de la mujer está inextricablemente vinculada a la de su esposo, de modo que cuando él muere, la mujer ya no tiene lugar en la sociedad. Para volver a lograr condición social, se espera que las viudas se casen con uno de los parientes de su esposo, a veces contra su voluntad. Para muchas, la pérdida de un esposo es sólo el primer hecho traumático de una terrible experiencia a largo plazo.
Programas locales
Desde el Gobierno municipal, con la secretaria de la Mujer y la Familia vienen trabajando con mujeres en situación de viudez con distintos programas, si bien no existe uno específicamente para las mujeres que han tenido la desafortunada suerte de caer en esta situación al menos un 5 por ciento del total de la población que busca apoyo son estas mujeres en estado de viudez.
«Nosotros tenemos varios programas de apoyo a mujeres, entonces dentro de estos programas sí estamos apoyando a algunas mujeres que están en esta situación de pérdida de su conyugue, un programa sería de el de Fortalecimiento familiar donde también tenemos mujeres en esta situación, esa de duelo, de dolor genera crisis en la familia por eso algunas mujeres acuden al programa buscando apoyo», ha expresado responsable de la Unidad de Gestión Integral de la Mujer, Ana María Mercado.
También existe el programa de desarrollo y empoderamiento personal y económico para las mujeres que es otro programa, trabajamos con mujeres de sectores vulnerables, mujeres victimas de violencia, en situación de pobreza y en este programa también se tienen identificadas algunas mujeres en estado de viudez.
«El otro programa es el área de terapia y orientación que tiene el Slim también trabajamos con señoras en situación vulnerable, dentro de sus problemas que ellas estén atravesando situaciones de duelo igual hacemos el proceso de ellas», ha expresado Mercado.
Dentro de esta unidad se ayuda a las mujeres según los requerimientos que ellas tengan ya que puede que tengan dependencia psicológica con sus esposos fallecidos y para esto se les da la oportunidad de asistir a grupos de auto ayuda o dependencia económica donde se les ayuda con su empoderamiento, en el tema legal la misma forma con el Slim o asesoramiento legal de la secretaria de la Mujer y la Familia.

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