PAPA FRANCISCO NO SE ARREDRA A CAMBIOS QUE ANHELA LA FELIGRESIA

El sustrato de una noticia aparecida en el diario alemán Die Zeit (El Tiempo), conocida a raíz de una entrevista al Papa Francisco, ha alegrado sobremanera a la feligresía católica mundial, que en número estaba disminuyendo ostensiblemente, ahora con el Papa Francisco se incrementa. El Papa considero pensar seriamente sobre la posibilidad de ordenar como sacerdotes a los viri probati que en latin significa hombres con asentimiento, probabilidad; hombres casados en estado de receso o jubilación con disponibilidad de tiempo y muy compenetrados con la iglesia.
Francisco, con esta meditada consideración, pues con este tema no se puede barruntar, infiere como un trasunto un cambio de la dogmática presuntamente inamovible y perniciosa, acogiendo esa percepción como hombre iluminado por Dios, como Su representante en la tierra; para dar solución a un sentimiento que reside inconteniblemente en todos los pueblos católicos, es decir, el Papa no desoye la voz inmarcesible de los pueblos que es la voz de Dios.
Para ayudar al prójimo como un apostolado de vida, amparado en las divinas hasta ahora incomprensibles, por su extensión de bondad y misericordia, enseñanzas de Jesucristo, no se debería considerar el celibato que es una exigencia que sobrepuja la imperfección humana, quizás con validez pretérita; ahora, retrogrado y discriminador, y ordenar a nuevos sacerdotes bajo el estado precitado.
La Iglesia Católica sufre de una acentuada falta de sacerdotes y peor aún, no hay vocaciones en las generaciones actuales y sobrevinientes, entonces, medidas como las que considera el Papa serán las que restablezcan la primacía de la iglesia católica, sin embargo, esa primacía no debe ser de poder y riqueza sino de fe y pobreza que son los postulados de Francisco, causa definitiva e indubitable para elegir y asumir su nombre.
De igual manera, todos los católicos y los que quieran serlo y ponerse al servicio de la iglesia, deberían disponer de un ingreso y aprobación sin cortapisas al diaconado, es decir, los diáconos no son curas propiamente dichos, empero, su actuación en la iglesia, con algunas restricciones entendibles, seria notable. Deplorablemente existen todavía sacerdotes que disponen de autoridad que no han superado su mentalidad de dogma, y continúan observando negativamente a los postulantes a diacono.
Otro tema importantísimo además de cardinal para el actual Papa, evitando en su acción agravios comparativos con sus antecesores que lo rechazaron con vehemencia, es la consideración de la mujer ordenada como sacerdote, que significaría una decisión que también bulle con turbulencia en el sentimiento de los pueblos, en correspondencia al desarrollo humano, a la igualdad y a la verdad que nos conduce a la conformidad de lo que piensa un pueblo con su actuación.
por: Raúl Pino-Ichazo Terrazas

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS